~ Comienza el Legado ~

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13.1.08

Ariel, la guardiana del Equilibrio

Ariel, la guardiana del Equilibrio



Raziel
vo.: Los cazadores de vampiros, pese a su osadía, temían transitar por estos caminos. Sabía que un espíritu en pena vagaba por este lugar. Tal vez hubiese otros, también.

La entrada a los Pilares está bloqueada por un mecanismo que sólo se encenderá con fuego…

Raziel vo.: Aquellos candelabros incandescentes parecían a punto de encenderse. Tenía que encontrar una fuente de llamas.

Raziel logra entrar en una nueva fragua, la del fuego y allí observa los murales que la decoran…

Raziel vo.: Quería desvelar el misterio de mi destino y esta imagen era mi primera pista.

La escena mostraba la forja de la Segadora, el arma destinada a convertirse en mi prisión, y en ella reconocí a su creador. Los años le habían cambiado pero era sin duda el vampiro Vorador y en esta era aún seguía vivo.

Si pudiese llegar a él antes de que la turba de Moebius le diese caza, podría proporcionarme las respuestas que buscaba.

Estas imágenes narraban la creación de Vorador. Como ya sabía, no era un vampiro de nacimiento sino que había sido convertido por el infame Janos Audron.

Pero este mural sugería que sus orígenes eran aún más significativos. Aparentemente, fue el primer humano al que se otorgó el regalo oscuro. Éste fue el intento desesperado de los vampiros para preservar su linaje ya que sus enemigos no sólo los habían maldecido con sed de sangre, sino también con esterilidad.

La nave espiritual para dotar a la Segadora con fuego aún no contiene las almas de los guardianes…

Raziel vo.: Esta nave espiritual no estaba aún activada. Quizá hubiese alguna manera de despertarla.

En una de las cámaras, Raziel encuentra la tumba de uno de los antiguos guarianes vampiros…

Raziel vo.: Al aproximarme a la tumba, fui recibido por el propio espectro del guardián.

Guardián del Conflicto: La eternidad es una pesada carga.

Raziel: Yo tengo una solución.

Guardián del Conflicto: La llevo como expiación, pero tu momento de existencia ha pasado. Ven y sé liberado.

Tras luchar con el antiguo guardián del Conflicto y derrotarlo, el alma de éste vuelve a la nave espiritual, pero Raziel no puede usarla aún…

Raziel vo.: Aparentemente, una sóla alma no era suficiente para activar esta nave espiritual. Quizá hubiese otro espectro acechando por aquí.

Después encuentra la tumba de otra guardiana…

Raziel vo.: Fui recibido por el espectro de la guardiana de la Naturaleza, monstruosamente deformada desde su muerte hace siglos.

Guardiana de la Naturaleza: Regocíjate, criatura, pues hoy el espíritu volverá con el Único.

Tras haber sido derrotada por Raziel, el alma de la guardiana termina por activar la nave espiritual del fuego…

Raziel vo.: Cuando la Segadora absorbió las almas de los guardianes de la Naturaleza y el Conflicto, quedó imbuida con el poder elemental del fuego, con el que sus principios estaban alineados. Ahora estaba preparado para alcanzar los Pilares.

Abierta la entrada a los Pilares, Raziel los observa…

Raziel vo.: Una vez más, contemplé los Pilares de Nosgoth descomponiéndose poco a poco a resultas de la corrupcion del Círculo. Aquí encontraría a Ariel, el espectro de la asesinada Guardiana del Equilibrio y el último miembro puro y sin profanar del Círculo de guardianes.

Ligada aquí tras su muerte, estaba condenada a vagar por aquellos Pilares hasta que su sucesor cumpliese su terrible tarea y el Equilibrio fuese restaurado.

Ariel: ¿Qué clase de criatura se aproxima?

Raziel: Te conozco bien, Ariel, aunque tú no me conoces todavía.

Ariel: No tengo tiempo para acertijos, extraño.

Raziel: Todo lo que tienes es tiempo. He venido para solicitar tu consejo.

Ariel: Sólo doy consejos a un hombre, y tú no eres él. Pero pronto le conocerás. La plaga de tu estirpe toca a su fin.

Raziel: ¿Mi estirpe? ¿Qué te crees que soy exactamente?

Ariel: Tu nombre debe permanecer sin pronunciar, como decretaron nuestros ancestros. Sirves a aquél que tan brutalmente toó mi vida y desencadenó esta tragedia.

Pero incluso ahora, la esperanza sigue su curso. El Equilibrio se restaurará y tu estirpe será expulsada para siempre.

Raziel: Has puesto tus esperanzas en Kain. Te decepcionará.

Ariel: ¿Qué sabrás tú de Kain?

Raziel: Más de lo que puedas imaginar.

Ariel: Hará lo que debe cuando llegue el momento.

Raziel: ¿Escogiendo su propia muerte? ¿Sacrificándose por el mundo? No conoces bien a Kain.

Ariel: Sé lo que ha sido llamado a hacer. Mi fe me sustenta.

Raziel: ¿Se trata de fe o miedo? Sabes que si Kain rechaza sacrificarse nunca podrás irte de aquí y empiezas a sospechar.

Ariel: No voy a escuchar tu veneno, demonio.

Raziel: Concédeme las respuestas que requiero y te dejaré con tus patéticas fantasías.

Ariel: Pregunta, entonces.

Raziel: Busco al vampiro Vorador.

Ariel: ¿Para matarlo, tal vez? ¿O para unirte a él en la muerte? Pero para Kain es el último de su género. La turba de Moebius ha hecho su trabajo.

Raziel: Mis razones no te incumben.

Ariel: Su refugio se encuentra en el corazón del bosque Negro.

Así os descompongais allí juntos hasta que llegue el fin.

Raziel no puede continuar por la dirección indicada por Ariel, pero encuentra uno de los dispositivos que se activan con una Segadora…

Raziel vo.: Esto parecía armonizado con el principio elemental del Aire.

Para activar este dispositivo, Raziel busca la fragua del Aire, al oeste de los Pilares…

Raziel vo.: Fui transportado a otra antígua cámara vampírica. Esta parecía estar alineada con el poder elemental del Aire.

Estos murales habían sido dañados. Una vez más, reconocí al héroe de los vampiros, pero esta escena revelaba algo nuevo: En ella, también aparecía su adversario predestinado. Ahora parcialmente oscurecido que portaba una espada llameante.

De igual modo, la nave espiritual está desactivada. Raziel encuentra la tumba del guardián de la Dimensión…

Guardiana de la Dimensión: Al ganarlo todo, lo perdimos todo. Al ganar lo que creíamos importante, perdimos lo que de verdad importaba. Pero para ti hay una oportunidad.

Raziel: ¿Qué oportunidad es esa?

Guardiana de la Dimensión: La dicha de la muerte, te la ofrezco.

Raziel: ¡Pero yo no la acepto!

Raziel acaba con la guardiana de la Dimensión y su alma pasa a llenar la mitad de la nave espiritual. Ahora se dirige en busca del guardián de la Mente…

Guardian de la Mente: Tú también compartes la maldición. Sométete y serás liberado

Raziel: ¡Nunca!

Y tras derrotar a éste guardián, la nave espiritual se activa con el alma de éste último…

Raziel vo.: Cuando la Segadora absorbio las almas de los guardianes de la Mente y las Dimensiones, quedó imbuida con el poder elemental del Aire del con el que sus principios estaban alineados.

Raziel vuelve al camino que le lleva a la mansión de Vorador…

Raziel vo.: Con la Segadora dotada del poder elemental del Aire, la ruta hasta el refugio de Vorador estaba por fin abierta. Si el viejo vampiro seguía vivo, sólo él podría explicarme cómo escapar al terrible destino que me planearon al forjar la Segadora.

El refugio de Vorador estaba oculto en las profundidades del bosque Negro. Confiaba en encontrarle antes que los rajagargantas de Moebius.

Kain en la Ciudadela de los Vampiros I

Kain en la Ciudadela de los Vampiros I


Kain vo.: Y así llegué a la ciudadela de mis ancestros vapíricos, abandonada tras su extinción hace eras. Quizá todavía albergaba la sabiduría de sus creadores.

Moebius dijo que aquí encontraría la prueba de que Raziel no era lo que yo pensaba que era o esperaba que fuese.

Pero al enviarme aquí, Moebius me había hecho un inesperado o tal vez involuntario servicio, pues era mi destino, no el de Raziel, mi papel como Vástago del Equilibrio, cuyos secretos debía descubrir con mi presencia.

Adentrándose en la ciudadela, Kain descubre uno de los murales que representan la lucha de los héroes de las razas vampírica y hylden…

Kain vo.: Aquí, sin duda, estaba la prueba que Moebius quería que encontrara. Porque los vampiros habían profetizado no uno, sino dos campeones. Uno el redentor de Nosgoth, el otro su destructor.

El héroe de los vampiros empuñaba la Segadora para este propósito. Su oponente era claramente el campeón de sus adversarios, los hylden y portaba una espada llameante.

El resultado vaticinado era inequívoco: el héroe de los vampiros caería.

Junto a estos murales, Kain descubre una puerta sellada…

Kain vo.: Esta puerta era importante. Las respuestas que buscaba estaban seguramente en su interior. Pero para abrir la cámara, el Emblema del Equilibrio tenía que estar completamente restaurado.

Más adelante, otra puerta impide a Kain continuar…

Kain vo.: La Segadora requería algún tipo de mejora adicional para poder abrir esta puerta.

Kain se adentra en una de las fraguas elementales de los antiguos vampiros…

Kain vo.: Aquellas estatuas estaban singularmente inanimadas. Sabía por experiencia que no debía asumir que permanecieran así.

Con el tiempo, Kain consigue encontrar otro utilidad para la Segadora…

Kain vo.: El tercer fragmento del Emblema del Equilibrio dotó a la Segadora con el poder Elemental del Rayo.

Kain abre una puerta utilizando el trozo del Emblema del Equilibrio que acaba de encontrar…

Kain vo.: Ante mi se abría una nueva area de la ciudadela vampírica. Todavía tenía mucho que descubrir.

El Vampiro Vorador

El Vampiro Vorador


Adentrándose en el bosque, Raziel alcanza la morada del vampiro Vorador…

Raziel vo.: Afincado en las profundidades del bosque Negro, hubo un tiempo en el que Vorador presidió la corte de un reino privado, tan decadente como depravado.

Ahora todo estaba inmóvil. Confié en no haber llegado demasiado tarde.

En un patio interior, una construcción llama la atención de Raziel…

Raziel vo.: Este estanque parecía relacionado con los portales que me habían transportado hasta las ruinas de los vampiros, pero su superficie estaba perturbada por los vertidos de aquellas gárgolas.

Y en la parte de arriba, Raziel observa nuevos murales…

Raziel vo.: Aquellas gárgolas eran efígies de los enemigos de los vampiros. En los murales, eran empaladas por heroicos guerreros vampiros. Quizá se trataba de una pista.

Raziel vo.: Este mural era similar a uno que había visto antes en la habitación de la fuente.

Raziel vo.: Esta estatua parecía ser el mismo héroe que había visto representado en la habitación de la fuente. Tenía que ser algo importante.

Raziel consigue la primera lanza…

Raziel vo.: Este era el guerrero vampiro representado en la habitación de la fuente porque aquí estaba el arma del héroe. Esta podría ser la clave para resolver el enigma.

Volviendo a la habitación de la fuente, Raziel atraviesa dos de las tres gárgolas con lanzas que ha conseguido. Éstas dejan de verter agua…

Raziel vo.: Esta puerta requería claramente algún tipo de artefacto para abrirse.

Raziel vo.: Aquellos murales estaban relacionados con los de la habitación de la fuente porque esta pared también se había roto.

Raziel vo.: Quizá este emblema arcano abriese la puerta sellada en la cripta.

Raziel vo.: Aquí estaba la segunda pieza del emblema. Sin duda ahora la puerta de la cripta podría abrirse.

Raziel vo.: ¡Hum! El artefacto que tenía no era suficiente. Claramente todavía faltaba una pieza en este rompecabezas.

Completando el puzzle, Raziel accede a la cámara donde se halla la última lanza…

Raziel vo.: Con esta tercera y última arma, el misterio de la fuente quedaría finalmente resuelto.

Atravesando a la última gárgola, Raziel activa el portal que le conducirá a la fragua del Agua. Allí observará nuevos murales…

Raziel vo.: Aquí las imágenes estaban sin adulterar y su significado era ominosamente claro: el heroe de los vampiros, el portador de la Segadora, se enfrentaría a un adversario a su altura. La raza enemiga, desterrada hace milenios, tenía su propio campeón. Uno con ojos llameantes y una espada de fuego.

Mis similitudes con el adversario eran como una burla para todas mis esperanzas. ¿Es que Kain había sido el heroe de la profecía todo el tiempo? ¿Sospechaba mi auténtica naturaleza? Porque si yo era este adversario predestinado, entonces Moebius tenía razón desde el principio. Mi destino era combatir con Kain y destruirle o ser destruido.

¿Qué tuvo que ver el libre albedrío con todo esto?

Ante la nave elemental vacía, los espectros de los guardianes de la Muerte y los Estados esperan a Raziel…

Guardián de la Muerte: Tu salvación está próxima. En la muerte hallarás liberación.

Guardian de los Estados: Este estado es una mera expiación.

Tras derrotarlos, Raziel consigue forjar la espada con Agua

Raziel vo.: Una vez más, la Segadora absorbió los espíritus de los antiguos guardianes vampiros y así quedó imbuida con el poder elemental del Agua.

En otra parte de la mansión de Vorador, Raziel descubre una habitación sellada por poderes Elementales…

Raziel vo.: La cámara misteriosa era claramente importante. Quizá podría encontrar al escurridizo Vorador en su interior.

Raziel activa los orbes que le permiten acceder al interior de esta cámara…

Raziel vo.: Los braseros estaban todos encendidos, pero la puerta permanecía cerrada. Quizá había encendido demasiados.

Raziel consigue finalmente acceder a la estancia en la que Vorador se encontraba…

Vorador: Así que nuestro desventurado salvador ha regresado. ¿Vas a unirte a la última patética batalla de la raza vampírica? Pero me pregunto en qué bando estarás.

Raziel: No he venido a luchar contigo, Vorador.

Vorador: No sabes por qué estás aquí.

Raziel: Lo que sé es esto: que tú eres el autor de mi destino y como tal el único que puede volver a escribirlo.

Vorador: Me atribuyes demasiados méritos.

Raziel: Tú forjaste la Segadora. He visto la evidencia.

Vorador: Yo fui su creador, sí.

Raziel: Entonces conoces su propósito.

Vorador: No, sólo los retazos de profecía que mi maestro compartió conmigo.

Raziel: ¿Y esos retazos explican por qué forjaste un arma para aorisionar a tu salvador?

Vorador: Oh, bien. Parece que tenemos nuestra respuesta. Has escogido tu camino.

Raziel: ¡No he escogido nada! ¡He sido engañado a cada paso que he dado! Pareces saber lo que soy. ¡Dímelo!

Vorador: Creí haberlo hecho una vez pero ahora todas las profecías han fallado. Los Pilares están corruptos. Soy el último de mi estirpe y cuando los cazadores de Moebius me encuentren, todo habrá sido para nada.

Raziel: Te olvidas de Kain.

Vorador: Oh, sí. Kain. Temo que lleva sobre sus hombres una carga mayor de la que cree. No puedo ayudarte incluso aunque lo desease. Yo creé la espada Segadora pero sólo por mandato de mi señor Janos Audron. No sabría decir qué clase de hechicerías habrán infundido después en ella él y los otros.

Raziel: Janos trató de darme la Segadora antes de morir. Dijo que fue forjada para mi. ¿Pero qué quiso decir? Para ser mi arma o mi prisión.

Vorador: Quizá deberías preguntárselo tú mismo.

Raziel: ¿¡Janos está aquí!?

Vorador: En cierto modo.

Vorador conduce a Raziel hasta una cripta en la que descansa el cadáver de Janos Audron…

Vorador: El más grande de todos nosotros, el padre de nuestra raza. Los Sárafan le arrancaron el corazón mientras vivía hace cinco siglos.

Raziel: Pero no hay síntomas de podredumbre. ¿Cómo es posible después de todos estos años?

Vorador: En algún lugar, el corazón todavía late, y mientras lo haga el cuerpo permanecerá incorrupto. Si se le devolviese, Janos podría ser resucitado.

Raziel: ¿Y no has intentado recuperarlo en todos estos años?

Vorador: Muchas veces, pero nuestros enemigos escondieron el corazón demasiado bien. Fue llevado hace siglos a la catedral del Averno como trofeo. Lo bautizaron como el Corazón de la Oscuridad. Creían que personificaba la esencia de nuestro oscuro don y lo ocultaron para evitar que cayese en malas manos, nuestras manos.

Redímete, puede que seas nuestra última esperanza. Quizá sólo tú puedas encontrar el corazón si es que está destinado a ser encontrado. Si Janos puede resucitar, él tendrá todas las respuestas que requieres.

Esta llave te abrirá el paso hasta el Averno, pero date por avisado: en la catedral actúan oscuras hechicerías. No bajes la guardia.

Vorador se desvanece y Raziel llega hasta la sala que da acceso al Averno…

Vorador: El Averno está en llamas y con él nuestras esperanzas pueden evaporarse.

Raziel: ¿Cómo puedo encontrar el corazón en medio de semejante caos?

Vorador: Debes actuar con rapidez. Pero cuidado, un antiguo mal, innombrable para nuestra raza, habita en su interior desde antaño. No hay duda que esa es la fuente de la corrupción que infecta al Círculo.

Para triunfar debes resistir su influencia.

Kain en la Ciudadela de los Vampiros II

Kain en la Ciudadela de los Vampiros II


Kain vo.: Esta historia, en parte, ya la conocía. A medida que los vampiros empezaron a morir, los Pilares convocaron a los guardianes humanos para cumplir su misión. Parece ser que los vampiros antiguos habían adoptado, y cuando fue necesario abducido, a los guardianes humanos vampirizándolos cuando se hacían adultos.

Hasta que los humanos se rebelaron contra sus maestros y aquí hice un descubrimiento sorprendente: fueron Moebius, el amo del tiempo, y Mortanius, el guardián de la muerte, los que dirigieron la sangrienta revuelta.

Ahora comprendía por qué Moebius me odiaba tanto. Yo era el primer vampiro guardián en todos estos siglos y sabía lo que mi venida significaba o quizás yo le recordaba todo a lo que había renunciado.

Continuando en las fraguas, Kain descubre un portal desactivado…

Kain vo.: El orbe que una vez proporcionó energía a este portal había sido destruido. Para devolvérsela, tendría que encontrar un sustituto.

Cuando consigue activarlo, Kain viaja a nuevas fraguas en las que descubre más acerca de la historia de los vampiros…

Kain vo.: De nuevo me encontraba con una representación del campeón de los vampiros, el portador de la Segadora. Y aquí también estaba su adversario hylden con sus ojos llameantes y su espada de fuego.

Dos heroes enzarzados en un combate del que sólo uno de ellos sobreviviría. ¿Pero cuál? Aquellos murales profetizaban dos posibles resultados. No sabía lo que tramaba Moebius, pero todo esto parecía demasiado convincente.

Finalmente, Kain completa el Emblema del Equilibrio…

Kain vo.: Con este cuarto y último fragmento, el emblema del Equilibrio estaba completo. Ahora tenía los medios para romper el sello de la cámara en el corazón de la ciudadela.

Kain entra en la cámara y piensa mientras observa un mural…

Kain vo.: Para mis ancestros, el don oscuro era claramente una maldición que los condenó a una especie de purgatorio espiritual. ¿Pero por qué se esforzaron en sellar tan firmemente esta cámara? Quizás el cerrojo no pretendía mantener a los intrusos fuera sino encerrar a algo dentro.

De repente, el oráculo de los vampiros llama a Kain…

Oráculo: ¡Kain! ¡Vástago del Equilibrio! ¡Salvador de Nosgoth!

Kain: ¿Qué es esto?

Oráculo: Tu llegada estaba prevista. Lo han querido los hados.

Kain: ¿Ah, sí?

Oráculo: Soy el oráculo de tus ancestros. Puedo proporcionarte las respuestas que buscas.

No hace falta que digas nada. Conozco tu mente. Buscas conocimiento acerca de tu criatura Raziel. Puedo ofrecértelo si deseas verlo.

Ha encontrado el cuerpo de Janos Audron. Ahora se dirige a la catedral del Averno para recuperar el Corazón de la Oscuridad. Ya sabes lo que esto significa.

Kain: ¿Por qué debería confiar en tus profecías?

Oráculo: Esos acontecimientos ya están escritos, tal como temías, pero todavía hay tiempo. Puede ser detenido.

Kain: Si el Averno está en llamas, Raziel está a cinco siglos fuera de mi alcance.

Oráculo: También puedo ayudarte a ese respecto. Este portal te transportará en el tiempo a la misma hora en que Raziel llega al Averno.

Esta tarea tienes que realizarla tú, ya que tú eres el que le hizo lo que es. Cuando estés listo, puedes pasar.

Kain vo.: Sabía, por supuesto, que este oráculo no era de fiar pero, al fin y al cabo, ¿qué otra alternativa tenía?

Kain salta al portal y aparece cinco siglos en el futuro…

Kain vo.: Esta peculiar sensación era familiar para mi y la cámara parecía de veras alterada por el tiempo. Al menos en este sentido, el Oráculo había dicho la verdad.

Oráculo: Te he llevado a la hora que deseabas como te prometí. Sabes lo que debes hacer, Kain. Sólo hay una forma de impedir que Raziel haga un daño mayor.

Kain: Él no es mi enemigo.

Oráculo: Pero tú sí eres el suyo.

En el exterior, a lo lejos se aprecia el Averno en llamas…

Kain: Desde este punto de observación, podía ver la ciudad del Averno en llamas. El oráculo me había traido de verdad a la hora prometida. Entonces, quizás fuese también verdad que Raziel ya estaba allí, buscando el Corazón de la Oscuridad. De ser así, debía ser detenido. No podía permitir que Janos fuese resucitado.

19.12.07

La redencion de Mortanius

La redencion de Mortanius


Raziel vo.: En algún lugar de esta gran catedral, yacía oculto el Corazón de la Oscuridad. Fuera, la ciudad estaba sumida en el caos y la catedral no permanecería inmune mucho tiempo.

En momentos así, los secretos ocultos son a menudo revelados súbitamente o perdidos para siempre.

En la última fragua, Raziel deduce quién es realmente el dios de los vampiros…

Raziel vo.: Había visto el símbolo por todas aquellas ruinas. Debí haberme dado cuenta antes de qué era lo que adoraban. Ahora no había dudas. Esta escena mostraba el tormento y la desesperación que los vampiros antiguos sufrieron al ser arrojados de la Rueda del Destino.

Así que este era el dios cuyo abandono les había conducido a la locura y al suicidio. Finalmente lo entendí. La auténtica naturaleza de la maldición de sus enemigos no era la sed de sangre, sino su inmortalidad.

La más sabia, fuerte y noble de las razas embaucada por la voz de aquel viejo parásito, pero yo lo había visto y fuera lo que fuese no era ningún dios.

Raziel es recibido por los guardianes del Tiempo y la Energía…

Guardián del Tiempo: Todos en la Rueda están bendecidos.

Guardiana de la Energía: Regocijaos en las vueltas de la Rueda.

Guardián del Tiempo: Da vueltas aunque no podamos verla.

Raziel vo.: Vuestra Rueda es una mentira.

Guardián del Tiempo: Darás la vuelta a la Rueda.

Guardiana de la Energía: Ven

Guardián del Tiempo: Muere

Tras derrotar a los espectros de los guardianes, Raziel se percata de la protección existente en la nave espiritual…

Raziel vo.: Esta nave espiritual estaba protegida por capas de energía sobrenatural. Tenía que haber alguna manera de disipar esta barrera.

Y tras forjar la Segadora…

Raziel vo.: Cuando la Segadora absorbió las almas de los guardianes originales de la Energía y el Tiempo, quedó imbuida con el poder elemental de la Tierra con el que sus principios estaban alineados.

De vuelva al altar de la Catedral, Raziel consigue abrir un camino hacia las catacumbas…

Raziel vo.: Al igual que un bello ataud oculta un cuerpo putrefacto en su interior, la gran catedral del Averno parecía guardar sus propios secretos ocultos en las catacumbas, bajo sus cámaras abovedadas. ¿Era esta la fuente de la corrupción que infectaba Nosgoth? Vorador había insinuado algo más.

En los pasadizos, Raziel descubre nuevas historias sobre la guerra entre vampiros y hylden…

Raziel vo.: La Historia la escriben los vencedores. Bajo las cámaras del Averno, descubrí escenas que contaban una historia familiar pero desde un punto de vista muy diferente.

Esto era obra de la raza enemiga y revelaba lo que las historias de los vampiros convenientemente omitían: que los nobles vampiros, empujados por su dios, habían iniciado las guerras que destruirían a ambas razas, tanto a la vencedora como a la vencida. Sus adversarios se opusieron al dios de los vampiros y se negaron a someterse a la Rueda del Destino, por ello fueron desterrados.

Ahora entendía la ironía poética de su maldición y mi parecido con el enemigo de los vampiros ya no me parecía tan casual.

Más adelante…

Raziel vo.: La raza desterrada predijo que un héroe les liberaría de sus opresores y destruiría los grilletes del tiránico dios de los vampiros. El mismo héroe que portaba la espada llameante. ¿Qué clase de juego era este en el que todos los jugadores reclamaban el mismo peón?

Dios antiguo: Así pues, Raziel, tu auténtica naturaleza por fin se ha revelado. Nunca fuiste el salvador de los vampiros. Perteneces a la raza hylden. Y cuando Kain se dé cuenta de esto, ¿qué piensas que hará?

Raziel llega hasta un gran foso en el que Mortanius dirije un ritual de adoración…

Cenobitas: ¡Hash'ak'gik! ¡Hash'ak'gik! ¡Hash'ak'gik!

Mortanius: Gran Hash'ak'gik. Te escuchamos.

Cenobitas: Temblamos y te obedecemos.

Mortanius: Te ofrecemos este sacrificio sobre el altar del mundo.

Cenobitas: La sangre de nuestro primogénito la sacrificamos por ti.

Raziel vo.: En las profundidades de la catedral del Averno tropecé con un sanguinario ritual. ¿Era esta la fuente de la corrupción que se había apoderado de la ciudad?

Mortanius: ¡Que esta sangre te alimente por toda la eternidad!

Cenobitas: Evita tu ira sobre nosotros, gran dios.

Mortanius: La ira de Hash'ak'gik ha sido aplacada una vez más. Marchad ahora como siempre en su servicio.

Cenobitas: Temblamos y obedecemos. Hash'ak'gik, por siempre sea alabado. ¡Hash'ak'gik! ¡Hash'ak'gik! ¡Hash'ak'gik!

Raziel vo.: ¿Qué era lo que estos alienados humanos adoraban con tanto fervor? ¿Se trataba del temido innombrable del que Vorador me había advertido?

De repente, Raziel se ve atrapado y es arrojado al fondo del foso…

Raziel vo.: Fuera lo que fuese el supuesto dios que habitaba en este foso inmundo, estaba a punto de encontrarme con él.

Turel: No huelo a sangre. ¡Primero se corta el cuello para que mane la sangre! Luego cae al foso. El sacrificio es rechazado. Conocereis mi ira.

El monstruo se acerca y cree reconocer a Raziel…

Turel: ¡No es posible! No, no puede ser.

Raziel: ¡Atrás, monstruo!

Turel: No, esa voz. ¡No es posible! ¡Conozco esa voz! ¡Pero si cayo al abismo! Ese fue su final.

Raziel: No me caí al abismo.

Turel: ¿Así que recuerda eso?

Raziel: Fui arrojado allí por mis propios hermanos.

Turel: He oido lo que les hiciste. Y ahora, por fin me has encontrado.

Raziel: ¡Turel!

Turel: Turel, sí. Ese era mi nombre entonces.

Raziel: Los otros eran grotescos, pero…

Turel: Sí, he cambiado. Me he convertido en un dios. Más grande de lo que tú nunca fuiste, Raziel. Tú nunca fuiste un dios. ¡Más grande incluso que Kain!

Raziel: ¿Es a ti a quien esos humanos ofrecen sus sacrificios de sangre?

Turel: ¡Hash'ak'gik! ¡Hash'ak'gik! Sí.

Raziel: ¿Pero cómo ha podido suceder?

Turel: Fui convocado. Había oscuridad y una gran hambre y entonces fui encontrado.

Raziel: ¿Por qué te quedas en este terrible lugar?

Turel: ¿¡Que por qué me quedo!? ¿¡Crees que me quedaría si pudiese salir!? Mientras ellos me acosan, ¡me laceran!

Inesperadamente, la voz de Turel cambia…

Turel pos.: La hora se acerca. Tal y como se predijo.

Raziel: ¿Turel?

Turel pos.: Usamos su voz para comandar a los discípulos de arriba. Exigimos ofrendas para mantener vivo al anfitrión. Ha sido un buen recipiente pero ya no puede llevarnos más lejos. Debes prevalecer, el campeón enemigo se aproxima.

Turel: ¡No! ¡Debo tener sangre! ¡Traedme sangre, o sentireis la ira de vuestro dios! ¡Tú! Vuestra sangre. ¡Sí! Me fortalecerá contra ellos.

Raziel: ¿¡Qué estás haciendo!?

Turel: No, no más preguntas. No más veneración. Hora de correr. Hora de gritar. Hora de morir.

Raziel se defiende y consigue derrotar a Turel…

Turel: ¡Sí! ahora.

Turel pos.: Apresúrate en tu misión. Hazle frente y mátale. Destruye al fin la ligadura. ¡Todos seremos libres!

Al consumir el alma de Turel, parte de los entes que lo parasitaban entran en Raziel. Al salir del foso, Raziel encuentra a Mortanius mientras hablaba a Kain…

Mortanius: Ven a mi, mi hijo muerto viviente. Apresúrate a llegar a los Pilares. El escenario está preparado para el gran final. Tendrás tu venganza.

Raziel: ¡Mortanius!

Mortanius: Así que por fin sales a campo abierto. La ligadura debe frágil de verdad pero comprobarás que llegas demasiado tarde.

Raziel: ¿¡Para qué llego demasiado tarde esta vez!?

La entidad que controla a Mortanius intenta hacerse con el control…

Mortanius: ¡Ahh, no, ahora no! Llegas demasiado tarde para obtener la victoria. Te he derrotado después de todo.

Raziel: Has confundido mi identidad.

Mortanius: ¿Lo he hecho? ¿Olvidas quién me enseño las antiguas profecías?

Mortanius pos.: Este recipiente dice la verdad. Llegas demasiado tarde. Pero ya no importa en absoluto. Con o sin ti, prevaleceremos.

Raziel: Así que finalmente encuentro al innombrable anidado en el mismísimo corazón del Círculo. Irónico.

Mortanius pos.: Justicia poética. Derribar los cimientos de los Pilares desde dentro. Tendremos nuestra venganza, completa y por toda la eternidad. A este le queda poca fuerza. No hay que romperlo.

Mortanius: A los de tu especie no les gusta perder.

Raziel: Busco el Corazón de la Oscuridad.

Mortanius: Ah, ahora piensas en eso pero como ya te he dicho llegas demasiado tarde. El Corazón ha cumplido con su función. Lo he usado para poner en marcha la profecía. He creado el campeón vaticinado por mis maestros que está destinado a ser tu destructor.

El Vástago del Equilibrio salvará a Nosgoth. Los Pilares volverán a estar bajo custodia vampírica y tu raza será desterrada para siempre.

Raziel: ¡Kain! ¡Usaste el Corazón de la Oscuridad para crear a Kain!

Mortanius: A quién sino. Al principio me negué a creer en los antiguos mitos. Pensé que los vampiros eran simplemente una plaga desatada sobre la humanidad, una pestilencia que debíamos controlar.

Pero tenían razón y nosotros nos equivocamos al querer destruirlos. Moebius y yo no comprendíamos lo que los Pilares estaban reteniendo. Estoy expiando mis culpas y seguiré haciéndolo hasta el final que ahora adivino cerca.

Pero sé que Kain restaurará el Equilibrio y muy a tiempo mi enemigo se hace más y más fuerte

Raziel: ¿Dónde está ahora el Corazón de la Oscuridad? ¿Lo has destruido?

Mortanius: Sigues sin entenderlo, ¿eh? No puedes hacer uso de él mientras Kain lo proteja con su vida.

Raziel: ¿¡Kain lo tiene!? ¿¡Lo lleva dentro!?

Mortanius: Jaque y mate. Esta hazaña me redimirá primero a mi y luego a toda Nosgoth. Debe hacerlo. ¡Debe…!

Mortanius pos.: Se está debilitando, pero pronto tendremos un recipiente más fuerte. La hora tan esperada se aproxima y nuestra liberación es inminente.

Mortanius: Tengo que acabarlo ahora…

Mortanius se desvanece dejando Raziel descolocado tras revelarle la ubicación del Corazón de la Oscurdad…

El corazón de la oscuridad

El corazon de la Oscuridad

Kain llega hasta la catedral del Averno. En ese preciso momento, Raziel regresa de las catacumbas…

Raziel: ¡Kain! ¿Cómo es que no me sorprende?

Kain: Porque nuestros destinos van unidos, Raziel, como dos ríos que se encuentran y ya no pueden volver a separarse. En cada uno de tus giros fatales, me encontrarás.

Raziel: ¿Y el libre albedrío que dijiste que tenía, qué ha pasado con eso?

Kain: Todavía lo tienes. Y es precísamente por eso por lo que estoy aquí ahora.

Raziel: Fueron tus maquinaciones las que pusieron en marcha mi destino. La moneda que lanzaste ha caido a tierra. Ahora debes asumir el resultado.

Kain: La moneda sigue en el aire, Raziel. Para llegar a una conclusión aceptable para los dos, la que mejor convenga a nuestro futuro, Janos Audron no debe ser resucitado.

Raziel: ¿Porque tú no lo deseas? ¿Mi libre albedrío sólo se ejerce cuando coincide con tu capricho?

Kain: Hay mucho más en juego de lo que piensas.

Raziel: Sí, y es Janos el que tiene las respuestas que deseo.

Kain: Debes confiar en mi, Raziel. Nuestras intenciones, para Nosgoth y para nuestro futuro, no son tan diferentes.

Raziel: ¿Debo confiar en ti, o qué?

Kain: No he venido aquí a amenazarte, Raziel.

Raziel: ¿Y dices eso mientras sostienes en tu mano el instrumento de mi perdición?

Kain:Una vez te salvé de la Segadora. No tengo intención de apresarte dentro de su hoja.

Raziel: Al menos no, hasta que tus planes no lo requieran.

Kain: No eres el único que se arriesga. Puede que lleve el instrumento de tu destrucción. Pero yo también me he expuesto al venir aquí. O es que no te has dado cuenta de que llevas la única arma que puede matarme a mi.

Raziel: ¿Entonces sabes lo que soy y lo que tú eres?

Kain: Creo que sí.

Raziel: ¿Y todavía piensas que puedes manipularme como un peón? Piénsatelo dos veces, Kain.

Kain: Haz caso, Raziel.

Raziel: ¿Por qué? Si somos lo que somos, ¿acaso no estamos destinados a luchar a muerte para decidir el destino de Nosgoth?

Kain: ¡No seas tonto! No voy a pelear contigo.

Raziel: ¿Y esa será la batalla profetizada de los héroes? ¿Yo gano porque tú no quieres pelear conmigo? El poderoso Kain, Vástago del Equilibrio, futuro salvador de Nosgoth, se rinde incluso antes de que empiece la batalla final.

Kain: ¡Muy bien! ¡Si esto te hará entrar en razón!

Comienza la lucha entre Kain y Raziel. Finalmente Kain consigue doblegar a Raziel…

Kain: Ahora vas a escucharme. El Corazón de la Oscuridad debe permanecer oculto. Su uso ocasionaría un gran mal.

Raziel: ¿Entonces, tú no sabes dónde está?

Kain: No.

Raziel: ¿Nunca lo buscaste?

Kain: Eso no importa, Raziel.

Escúchame: debes comprender que todas las criaturas están ligadas a un camino predeterminado. Todos estamos encadenados.

Raziel: A la Rueda del Destino. Creeme, eso lo sé mejor que tú.

Kain: Todos menos uno. Debido a tu recreación, tú eres la única criatura desligada, el único de entre todos nosotros que tiene libre albedrío. Tú puedes elegir, Raziel.

Raziel: Y claro, debo hacerlo en tu dirección. Tu peón ha llegado al final del tablero, Kain, y ahora mis poderes sobrepasan incluso los tuyos. Resulta irónico que la criatura que fabricaste haya resultado ser tu perdición. ¡Ahora acabemos con esto, de una vez por todas!

Raziel no se da por vencido y vuelve a atacar a Kain. Al defenderse y durante el forcejeo, la Segadora comienza a absorber el alma de Raziel a través de Kain…

Raziel: ¡¡Aaaarrrgghhh!! ¡¡Tú!!

Kain: No, Raziel…

Raziel: ¡Vae victis!

Kain: …yo no…

Con toda su furia, Raziel atraviesa el pecho de Kain y arranca su corazón…

Raziel: ¡Dolor para el conquistado! ¡He encontrado el Corazón de la Oscuridad y tú te perderás en el olvido!

Raziel vo.: Kain había muerto. La locura de este lugar había alimentado de algún modo mi rabia y a medida que ésta se disipaba no tenía ninguna sensación de júbilo ni de victoria, tan sólo la tranquila certeza de que una vez más habíamos caido ciegamente en la trampa de nuestros enemigos.

No podía estar seguro de si Kain había intentado realmente destruirme y parecía que ahora ya nunca lo sabría.

31.10.07

La resurreccion de Janos Audron

La resurreccion de Janos Audron

Al regresar del Averno, Raziel observa cómo la mansión de Vorador ha sido asaltada por Moebius y sus soldados…


Raziel vo.: En mi ausencia, la zona había sido invadida por los soldados de Moebius. Confiaba en que no hubiesen encontrado la entrada a la cripta o descubierto el cuerpo de Janos. De Vorador, no había ni rastro.

Moebius: ¡Raziel! ¡El héroe conquistador! Tengo entendido que debemos felicitarte. Kain por fin está muerto.

Raziel: Supongo que esperas felicitaciones recíprocas por la muerte de Vorador. ¿O se te ha escapado?

Moebius: ¡Le tenemos! Aunque no sin un considerable precio en sangre.

Raziel: Eso le habrá complacido.

Moebius: Que se complazca cuanto quiera. Le cortaremos la cabeza y todos los vampiros de Nosgoth estarán por fin muertos.

Raziel: ¿Y ese conocimiento te complacerá a tí? Tú también te diriges a tu muerte.

Moebius: Para un auténtico sirviente del único Dios, la muerte nunca es amarga. Me iré en paz al saber que he cumplido mi parte en los planes de nuestro amo.

Kain está por fin destruido y tú has realizado la hazaña. ¿Cuál de los dos héroes crees que eres ahora? ¿El salvador de los vampiros o el otro? ¿Te has dado cuenta de que a nosotros nos daba igual quién pensábais que érais mientras que el resultado fuese el mismo?

Y ahora, Kain está muerto. De verdad, no podría agradecértelo más.

Raziel: Así que todo estaba preparado, hasta el último paso. Y Kain pensaba que yo tenía libre albedrío.

Moebius: Ah, pero lo tienes. Y ahí está el mayor triunfo de todos. El haber logrado que el único jugador que podía escoger hiciese exáctamente lo que queríamos.

¡Bien hecho, mi fiel sirviente! Y ahora, tengo una ejecución que atender.

Después de que Moebius lo haya dejado, Raziel continúa su camino hacia la cripta donde se encuentra el cuerpo sin vida de Janos Audron…

Raziel vo.: Esta reliquia había tenido un alto coste. Mi ofrenda de sangre a cambio de las respuestas que buscaba de este enigmático cadáver. Era el precio de mi libertad por la que Kain había pagado con su vida.

Raziel devuelve el corazón a Janos Audron, aunque no parece suceder nada…

Raziel vo.: ¿Había viajado desde tan lejos y pasado por tanto sólo para que terminase así?

Entonces, el pecho de Janos se cierra y éste vuelve a la vida…

Janos Audron: Aaahhh… recuerdo… Raziel, el heredero de la profecía. Viniste por la Segadora justo antes de que los Sárafan me encontrasen.

Raziel: Has estado sepultado aquí durante cinco siglos. Tus asesinos murieron hace mucho.

Janos Audron: ¡Quinientos años! ¿Y Vorador?

Raziel: También está muerto. Tu linaje ya no existe. La era de los vampiros toca a su fin.

Janos Audron: No debemos perder tiempo.

Raziel: ¡No soy quien tú crees! Y esto tampoco es un acto de benevolencia. Tengo preguntas que aparentemente sólo tú puedes responder.

Janos Audron: Raziel, hay fuerzas en este mundo que intentarán engañarte y pervertir tu destino, pero debes creer: tu llegada vaticina la salvación de la raza vampírica.

Raziel: ¿Entonces porqué crearían los vampiros un arma para consumir y aprisionar a su salvador?

Janos Audron: ¡No! Eso no puede ser.

Raziel: Mientras la espada siga existiendo soy atraido inexoráblemente hacia mi perdición. Tú fuiste el que me ligó a este destino, sólo tú puedes liberarme.

Janos Audron: Raziel, has sido engañado. Tu destino decretado por la profecía es empuñar la Segadora.

Raziel: Y eso hago, aunque no del modo que tú imaginaste.

Janos Audron: Redentor y destructor. ¿Es eso posible? Habré interpretado mal todos los signos. Parece que tu destino es más laberíntico de lo que había imaginado. Debes confiar en mi, Raziel. Puede que nos quede muy poco tiempo. Te conduciré al lugar donde se hallan tus respuestas.

Janos se teletransporta junto con Raziel a la ciudadela de los vampiros…

Raziel: ¿¡Dónde me has traido!?

Janos Audron: Estamos dentro de la antigua ciudadela de la raza vampírica, profanada y abandonada hace ya mucho. Esta fortaleza resistió siglos de guerra contra nuestro gran enemigo.

Raziel: Los hylden.

Janos Audron: Sí. Desde esta cámara contemplamos la convocación de los Pilares y el destierro de nuestros adversarios de la Tierra.

Janos dirige su mirada hacia los Pilares…

Janos Audron: Ah, esto es un mal augurio. La ligadura está en peligro. La hora de la profecía ha llegado.

Raziel: Es demasiado tarde, los Pilares ya están malditos.

Janos Audron: Mientras quede uno solo de nosotros todavía hay esperanza. Los Pilares no deben permanecer bajo custodia humana. No son competentes para servir.

Raziel: ¿Entonces por qué permitísteis que los Pilares cayeran en manos humanas?

Janos Audron: ¡Raziel, no hay tiempo!

Raziel: ¡Quiero respuestas! ¡Por mi como si el mundo se acaba ahora mismo!

Janos Audron: Está bien. Los hylden nos maldijeron en su caída afectando a nuestra raza con una predadora sed de sangre. Pero junto a esta sed llegó la auténtica venganza de nuestros enemigos: inmortalidad.

Raziel: A tí te liberaron de la Rueda del Destino.

Janos Audron: Aprisionaron nuestras almas en esta carne, expulsándonos del ciclo purificador de la muerte y resurrección.

Raziel: Y aún así transmitiste la maldición.

Janos Audron: Era un mal necesario, nuestra inmortalidad nos apartaba de la Gracia de Dios. Desvió su vista de nosotros, muchos se suicidaron incapaces de soportar la separación de nuestro dios.

Raziel: Pero no tú.

Janos Audron: ¿Maldición o bendición? Es el precio que pagamos por mantener a los hylden desterrados de la Tierra. Para mantener la ligadura teníamos que preservar nuestro linaje, así que pasamos el Don Oscuro a los sucesores humanos de nuestros guardianes caidos.

Se rebelaron rechazando la maldición y reclamando los Pilares como suyos. Y así llegamos a nuestro actual dilema: mientras la humanidad gobierne los Pilares, la ligadura se debilita. Los hylden pugnan por romper las barreras de su prisión tratando de ganar un punto de apoyo con el que regresar a este mundo.

Raziel: ¿¡Y todo esto qué tiene que ver conmigo!?

Janos Audron: Estamos en el umbral de una nueva era, Raziel, y tú eres el eje sobre el que gira nuestro destino.

Bajo esta habitación yace nuestro sancta santorum. Ah, la cámara exterior ha sido abierta, los acontecimientos ya están en marcha. Esto es la clave de los misterios que buscas resolver.

No puedo acompañarte. Debes hacer frente a esta prueba solo. Si prevaleces encontrarás tus respuestas.

Raziel: ¿Y si fallo la prueba?

Janos Audron: Entonces no volverás.

En esa cámara, Raziel encuentra al dios antiguo…

Raziel: Debí haber sabido que te encontraría aquí.

Dios antiguo: Aquí y en todas partes. Ahora y siempre. Soy la Rueda y sus circunvoluciones. Soy el círculo de la vida y la muerte.

Raziel: Y yo estoy empezando a pensar que los vampiros se suicidaron sólo para escapar de tu voz.

Dios antiguo: No pierdas mi favor con tu impertinencia, Raziel. Finalmente has cumplido tu propósito. Estoy complacido.

Raziel: ¿Entonces qué estás intentando aniquilar aquí? ¿Qué pasa conmigo que te tiene tan asustado?

Dios antiguo: Tu destino es algo trivial, Raziel. Era sólo el destino de Kain el que tenía importancia.

Raziel vo.: Mi amo parecía ansioso de extinguir el fuego purificador de la forja espiritual. Quizá la Segadora pudiera aflojar su presa.

Tras conseguir que el dios antiguo libere su control sobre la fragua, el espíritu de Ariel se aparece ante Raziel…

Ariel: Está hecho. La forja convoca al espíritu de cada guardián del Equilibrio hacia sí, para este propósito final.

Raziel: ¿Ariel? ¿Tú?

Ariel: Sí, Raziel. Aunque soy mucho más de lo que era. El velo se ha retirado de mis ojos. Mi espíritu unido a las almas de mis predecesores acude aquí ahora al bautismo de la hoja de la espada.

Para restaurar el Equilibrio ella debe ser purificada por los espíritus. Libérame, Raziel. La Segadora de Almas tiene el poder de liberarnos a todos. Para esto hemos sido llamados.

Raziel toma la mano de Ariel y purifica la Segadora…

Ariel: Lo has hecho bien, Raziel. Pero hay una prueba más que debes superar: debes unir lo que ha sido dividido. Sólo entonces el Vástago del Equilibrio estará armado con su auténtico propósito. Sólo entonces…

Raziel vo.: Ahora la hoja de la Segadora resplandecía con llamas purificadoras.

Pero lejos de sentirme iluminado, me encontré en una telaraña de mayores misterios. ¿Qué esperaba Janos que aprendiese? ¿Y qué significaba el críptico mensaje de Ariel? ¿Si la espada estaba destinada al Vástago del Equilibrio, a Kain, y ahora él estaba muerto, qué esperanza quedaba?

Tenía que encontrar a Janos y pronto. Aquellos ominosos retumbos no presagiaban nada bueno.

De vuelta a la cámara superior, Raziel observa cómo Janos mira hacia los Pilares…

Raziel: ¡Janos! ¿¡Qué es esto!?

Janos Audron: La ligadura se dehace. ¡Todo está perdido!

Raziel vo.: Habíamos llegado a aquel momento catastrófico cuando un Kain más joven afrontó su funesto dilema como guardián del Equilibrio. Al escoger su supervivencia antes que su sacrificio, condenó a los Pilares a una ruina eterna.

Janos Audron: Raziel, quizá quede una esperanza. Hay uno que será convocado. Debes buscar al Vástago del Equilibrio.

En ese momento, el joven Kain rechaza sacrificarse para restaurar el Equilibrio. Los Pilares son destruidos…

Janos Audron: ¡Buen dios!

El hylden que parasitaba a Mortanius toma posesión ahora del cuerpo de Janos…

Janos Audron pos.: Ah, Raziel. Volvemos a encontrarnos. Has cumplido tu parte de forma impecable. Que gratificante es conseguir la libertad y la venganza de un sólo golpe.

Janos Audron: ¡No! ¡No puedes! ¡Aaaahhh…!

Janos Audron pos.: Este es fuerte. Bien. Mi próximo movimiento requerirá un anfitrión más duradero. Los mortales son carcasas frágiles. Lo hayas querido o no nos has proporcionado el instrumento de nuestra victoria.

Raziel: Yo en tu lugar no lo celebraría tan pronto.

Janos Audron pos.: Patética criatura. No te enteras de nada. La seducción del Círculo y la posesión de Mortanius. El asesinato de Ariel. La corrupción y el derribamiento de los Pilares. Todo fue orquestado como un preludio para este momento.

Buscábamos un anfitrión incorruptible y nos lo has proporcionado. Necesitábamos la sangre de un antiguo enemigo y nos entregaste a Janos Audron tras haber sido atraido al Corazón de la Oscuridad. Y lo mejor de todo: asesinaste al Vástago del Equilibrio para hacerte con él. Ya hemos ganado.

Janos Audron: Raziel, no debes dejarles que lleven a cabo su plan. ¡Mátame y acaba con esto ahora!

Janos Audron pos.: Suicida como todos los demás. Asume tu lugar, Raziel. El auténtico héroe desempeña su papel y luego se echa a un lado.

Raziel impide el paso al hylden…

Janos Audron pos.: Necrófago alienado, ¿deseas morir como un martir por la causa perdida de los vampiros?

Raziel: No vas a abandonar esta cámara. Destruiré a Janos si es necesario.

Janos Audron pos.: Como desees. Te daré gusto.

La lucha comienza y Raziel consigue derrotar al hylden. Entonces, Janos habla a Raziel…

Janos Audron: Raziel, acaba con esto antes de que regrese.

Raziel se dispone a dar el golpe de gracia pero no encuentra fuerzas para asesinar a Janos. El hylden aprovecha la ocasión para volver a tomar el control y destruir el cuerpo de Raziel…

Janos Audron pos.: Deberías haberle escuchado.

Raziel: ¡¡¡Aaaaaaarrgghh…!!!

Janos Audron pos.: Ahora sí que se acabó. Y así comienza una nueva época.

El hylden se marcha y Raziel aparece de nuevo ante el dios antiguo…

Dios antiguo: ¿Lo ves? Por mucho que deambules, al final siempre vuelves a mi. Ríndete, Raziel.

Raziel ataca en vano al dios antiguo…

Raziel: ¡¡Nunca!!

Dios antiguo: Tus esfuerzos son inútiles, Raziel. Esa arma que llevas, aunque imbuida, no deja de ser una hoja espectral. No puede tocarme.

Raziel: ¡No seré tu prisionero!

Dios antiguo: No tienes elección. Tu tarea ha concluido. Kain ha sido barrido del tablero y esta cámara ha sido preparada para mis sirvientes más moldeables. No hay nada más que te quede por hacer.

Raziel: Me niego a someter mi voluntad.

Dios antiguo: ¡Siempre ha sido mi voluntad la que has satisfecho! Nunca la tuya propia.

Raziel: Eres un fraude parasitario. Te ves forzado a aprisionarme porque poseo libre albedrío.

Dios antiguo: ¡Tú no posees nada! Como no puedes morir, tu alma no puede ser devuelta a la Rueda, pero quizá te consuele permanecer aquí conmigo por toda la eternidad.

Moebius, mi buen sirviente, te llamo al lugar de nuestro primer encuentro. Vuelve a mi aquí.

La caida del Antiguo

La caida del Antiguo

Kain vo.:
Desperté para encontrarme en el reino de las sombras. Había una quietud desasosegadora donde antaño palpitaba mi corazón, un corazón que en realidad habría pertenecido a Janos Audron desde el principio. ¿Cómo era posible que yo todavía siguiese vivo?

Hylden 1: Todavía estás en buena forma, vampiro.

Hylden 2: Será lo primero.

Hylden 3: Este reino te hará horrible.

Hylden 2: Te volverás loco y no te darás ni cuenta.

Kain: ¿Qué lugar es este?

Hylden 1: ¿No piensas en este lugar cada día, vampiro?

Hylden 2: ¿O es que hemos sido olvidados?

Hylden 1: Este es el exilio al que fuimos empujados.

Hylden 3: Pero ahora pronto seremos libres.

Hylden 2: Seremos libres.

Tras desembarazarse de aquellos demonios, Kain consigue regresar de la dimensión demoníaca…


Kain vo.: Me sentí fuertemente inclinado, motivado incluso, a no quedarme aquí y marchar de inmediato a la ciudadela vampírica.

Y una vez fuera de las catacumbas de la catedral del Averno, Kain regresa a la ciudadela vampírica…

Kain vo.: Sabía bien qué hora ominosa era esta en la historia de Nosgoth, pues aquí llegaba el acontecimiento que había dado forma a toda mi existencia.

Escogí mi destino negándome a sacrificarme y así condené a los Pilares para fundar sobre sus ruinas mi imperio maldito. Resucitaría a los sacerdotes Sárafan para que fueran mis lugartenientes más cercanos y un día arrojaría al más poderoso de todos ellos, mi sirviente Raziel, al abismo.

Así fue cómo repartí mi última mano para jugar contra los hados. ¿Pero al final me habría servido de algo? ¿Habría malinterpredado los signos como Moebius me dijo? ¿En mi arrogancia había errado en mi apuesta contra el destino?

Adentrándose en la fragua espiritual, Kain ve en el fondo de la cámara a Moebius…

Moebius: Los hylden son una mera consecuencia incoveniente. Nos ocuparemos de ellos en su momento. Es un pequeño precio a pagar por la muerte de Kain.

Kain: Hablas prematuramente.

Moebius: ¡¡Kain!!

Kain: Parece que hay una fisura en tu omniscencia, ¿eh, Moebius?

Moebius intenta atacar a Kain con su báculo pero ya no parece surtir efecto…

Kain: Primero tu omniscencia y ahora tus poderes. Vas de mal en peor.

Moebius: Esto no es posible.

Kain: Ya no tengo la parte de mi a la que afectaba esa estaca. ¿Pero ya lo sabías, verdad?

Dicen de mi que no tengo corazón. Y ahora, Moebius, es el momento.

Moebius: ¿Para matarme? ¿Otra vez? Tu única solución para todos los problemas: matar.

Kain: Esto no es un debate. Verás, esta vez no hay nada que necesite de ti.

Kain asesina por segunda vez a Moebius atravesándolo con la Segadora…

Moebius: ¡¡Aaarrgghh!! ¿…crees que esto valdrá de algo? Sirvo a uno que tiene poder sobre la vida y sobre la muerte.

Kain: Entonces ve con él.

Moebius: Soy su obediente… su devoto sirviente… Pronto el dolor desaparecerá y mi amo me devolverá a la vida una vez más.

Ahora, Moebius aparece en el inframundo…

Moebius: Mis disculpas, amo. Ha sido una momentanea imprevisión. De algún modo Kain todavía vive y me ha eliminado inesperadamente. Haz uso de tu buen sirviente y…

Allí, Raziel atraviesa a su vez a Moebius con su Segadora…

Raziel: Ve con tu amo entonces, te libero de la Rueda.

Al ser atravesado con la Segadora purificada, Moebius ve por primera vez al dios antiguo…

Moebius: ¡Dios, no!

Raziel: ¿Lo ves ahora? ¿El monstruo al que servías? ¿Era esto lo que te imaginabas cuando le rendías culto?

Moebius: ¡Nooo…!

Raziel: Pues con ese conocimiento, ve y aliméntalo. Te libero.

Raziel devora el alma de Moebius…

Dios antiguo: Tus mezquinas acciones son irrelevantes, Raziel. Moebius era un buen sirviente pero ya no era útil. Su larga vida había tocado a su fin. ¿Lo ves? Incluso cuando te rebelas estás cumpliendo mi voluntad.

Raziel: Quizá. Pero algo ha cambiado ¿verdad? No previste el regreso de Kain.

Dios antiguo: He seguido vuestros pasos a lo largo de la Rueda. Aquí es donde acaba el viaje.

Raziel: ¡No tienes los medios para matarnos a ninguno de los dos!

Dios antiguo: Pero podeis ser detenidos. Pronto comprenderás cuan deseable puede ser la aniquilación. Tú y Kain pasareis la eternidad enterrados aquí juntos, rezando por el piadoso alivio de una muerte que no llegará.

Raziel vo.: Pero yo estaba armado con un nuevo conocimiento que ardía en mi interior.

Janos Audron vo.: Redentor y destructor.

Raziel vo.: Moebius nunca había visto a su amo hasta que la Segadora de Almas purificó su visión. Ni siquiera los antiguos vampiros sabían qué era lo que estaban adorando con tanta devoción.

Ariel vo.: Debes unir lo que ha sido dividido.

Raziel vo.: Todo el conflicto y las contiendas a lo largo de la Historia. Todo el miedo y el odio. Servían tan sólo a un propósito: mantener la Rueda de mi amo en movimiento. Todas las almas estaban prisioneras, atrapadas en una existencia circular sin sentido, llevando vidas insulsas y desquiciantes hasta que la muerte las devolvía, siempre en ignorancia, a la Rueda.

Kain vo.: La moneda sigue en el aire…

Raziel vo.: ¿Pero qué esperanza había habido? Uno no puede luchar contra lo que no puede ver.

Ariel vo.: Sólo entonces el Vástago estará armado con su auténtico propósito.

Dios antiguo: Desengáñate, Raziel. No hay escapatoria.

Raziel vo.: Fue entonces cuando supe lo que tenía que hacer. Sólo yo podía acabar con esto.

En el plano físico, el cadaver de Moebius se levanta…


Moebius (Raziel): Kain…

Al oir esto, Kain se abalanza contra el cuerpo de Moebius y lo ensarta con la Segadora contra la pared…

Kain: ¿Tanto te gusta la muerte?

Raziel entra completamente en el reino material y revela su auténtica apariencia…

Moebius (Raziel): Sí…

Kain: ¿¡Raziel!? ¡No!

Raziel: Sí. Así es cómo…

Raziel vo.: ¡No, Raziel!

Raziel: La Segadora de Almas, purificada de toda corrupción… Esto es para lo que sirve… esto es para lo que soy… Los dos se hacen uno, ambas Segadoras de Almas juntas… El Vástago del Equilibrio queda curado… y yo… Yo no soy tu enemigo ni tu destructor, soy como antes, tu mano derecha… tu espada…

Kain: No. ¡Raziel, tiene que haber otra forma!

Raziel: …Y ahora verás al auténtico enemigo…

La Segadora consume por completo al alma de Raziel y éste queda atrapado dentro de ella…

Kain: Raziel…

Kain vo.: Y fue entonces cuando vi.

Dios antiguo: Así pues, finalmente me he revelado.

Kain: Pero que dem…

Dios antiguo: Soy el origen de la vida. El devorador de la muerte. Soy el eje de la Rueda. El ciclo purificador al que todas las almas deben ser atraidas.

Kain vo.: ¿Había condenado a Raziel a esta pesadilla cuando lo arrojé al abismo?

Dios antiguo: Puedes condenar la futilidad de tus ambciones cuando pases una eternidad bajo una montaña de escombros. Tú y tu Segadora de Almas os volvereis igual de locos con el paso de las eras. La ciudadela de los apóstatas será tu tumba en vida.

Kain: Tus palabras son alentadoras pues no nos temerías a no ser que pudiéramos hacerte daño de verdad.

Dios antiguo: ¡No! ¡No eres nada!

Kain: Falso dios. Este es el final. La vuelta final de tu Rueda.

Comienza la lucha entre Kain y el dios antiguo…

Dios antiguo: No podrás liberarte de la Rueda del Destino.

Nunca me vencerás, Kain.

Alimenta a la Rueda.

Eso casi ha dolido.

Tu destrozado cuerpo quedará enterrado aquí por toda la eternidad.

¡No!

Patética criatura.

Ríndete, Kain.

Te voy a aplastar, vampiro.

Tu sacrificio ha sido en vano, Raziel.

Este desafío no tiene sentido.

Kain consigue salir victorioso y escapar antes de que la cámara se desplome…

Dios antiguo: No puedes destruirme. Soy el mismísimo motor de la vida. La Rueda girará y la plaga de tu raza será purgada de este mundo y en ese día inevitable tu maltrecha y estancada alma será finalmente mía.

Kain: Pues hasta entonces será mejor que te entierres bien hondo.

Kain regresa a la cámara superior y observa los Pilares destruidos a lo lejos…

Kain vo.: Ahora, por fin, las máscaras habían caido. Los hilos de las marionetas se habían vuelto visibles y las manos de su principal manipulador estaban expuestas. Lo más irónico de todo era el último regalo de Raziel, más poderoso que la espada que ahora albergaba su alma. Más agudo que la visión que su sacrificio me había conferido.

El primer sorbo amargo de aquella terrible ilusión: esperanza.