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13.10.07

BLOOD OMEN: LEGACY OF KAIN


BLOOD OMEN: LEGACY OF KAIN

Cronica Oscura:

Prologo

Prologo

Existe un proceso mágico de vital importancia: El comienzo de un nuevo eón. Cuando hay que cumplir una promesa, el planeta entero debe ser bañado en sangre.


Aparecen diversas escenas de vampiros empalados. Algunos guardianes de los Pilares, observan el acontecimiento. Vorador irrumpe en la sala y comienza a asesinar a los hechiceros que allí se encuentran…

Guardiana 1: ¡Malek! ¡Malek!

Guardián 2: ¡Malek!

Vorador: ¡Soltad a los perros! ¡Podrían darse un banquete con vosotros!

Vorador elimina a los guardianes. Malek llega demasiado tarde y es cogido por sorpresa por Vorador. Más tarde, Malek aparece encadenado frente a Mortanius…

Mortanius: ¡Por fallar al Círculo, Malek el Sárafan, serás irremisiblemente condenado!

Malek queda confinado en su armadura.

Mortanius: Los placeres de la carne no volverán a ser tuyos. No tendrás más que un propósito, maldito: Nos servirás por toda la eternidad.

Siglos más tarde, aparece Ariel en el momento de su asesinato...

Ariel: ¡¡Aaaarrgghhh!!

Los Pilares se corrompen. Años después, el joven humano Kain entra en una taberna

Tabernero: ¡La taberna está cerrada! Sigue tu camino, extraño.

Kain: ¿Cómo? ¿Ni un trago para un cansado viajero de la lejana Coorhagen. Puedo recompensarte bien, soy de sangre noble.

Tabernero: ¡No abro para nadie en estos tiempos oscuros! Nadie en su sano juicio recibiría lo que aparece con la noche.

Kain vo.: Y así me fui. Helado en cuerpo y alma. Echado a la calle, a la larga y amarga noche.

Al salir de la taberna, unos bandidos que esperaban a Kain lo asesinan.

Bandido 1: ¡Es él!

Bandido 2: ¡Acaba con él! ¡Ahora!

Una oportunidad de venganza

Una oportunidad de venganza

Kain despierta en el inframundo, encadenado a unos postes…

Kain vo.: Vae Victus: Sufrimiento al conquistado.

Irónico, ahora que era yo el que sufría. No se trataba de algo tan vulgar como el dolor físico. Más que una cruel punzada de rabia impotente, era la sed de venganza.

No me importaba si estaba en el cielo o en el infierno. Lo único que quería era asesinar a mis verdugos.

Algunas veces, se consigue lo que se quiere…

El nigromante Mortanius me ofreció la oportunidad de vengarme y yo, como un incauto, acepte, su oferta sin considerar el precio a pagar. Nada es gratuito, ni siquiera la venganza.

Mortanius: Tendrás la sangre que ansías…

Kain vuelve a la vida convertido en vampiro, en la cripta de su mausoleo…

Kain vo.: Desperté al dolor de una nueva existencia, en un húmedo seno de oscuridad y podredumbre.

Kain sale al exterior…

Kain vo.: A mis ojos, el mundo había cambiado. No esperaba que la luz resultase tan cruel. El calor del sol no hacía más que molestarme. Con el tiempo esto iría a peor, además de otras cosas.

Kain sale del cementerio dispuesto a encontrar a los bandidos que lo asesinaron…

Kain vo.: La llamada de la venganza no entiende de hambre o fatiga. Encontraría a mis asesinos y los enviaría al lugar del que venía.

Bandido 1: ¿Qué engaño es este?

Bandido 2: ¡Ahí está! ¡Matadlo!

Bandido 3: Te daba por muerto, bastardo.

Bandido 4: Si pudimos matarte, ahora también podremos.

Kain vo.: Sus despreciables caras se grabaron por siempre en mi memoria. Había cruzado la muerte para este momento. En mi mente sólo había un único pensamiento: ¡Matar!

Tras matar a los bandidos y beber su sangre…

Kain vo.: No hay mayor liberación que la venganza saciada. Con mis asesinos muertos, mi búsqueda había terminado.

Mortanius: Esto no ha acabado, Kain. Esos necios simplemente eran el instrumento de tu asesinato, no la causa. Busca a sus maestros. Encuentra los Pilares y ábrete paso hasta la fortaleza de la Mente.

Kain encuentra una señal con el nombre de la ciudad Ziegsturhl

Kain vo.: Aquí fue donde tuvo lugar mi sangriento asesinato. No tendría piedad con los que no me ayudaron. Probarían mi acero y yo su sangre.

Cruzando un puente que deja atrás Ziegsturhl…

Kain vo.: El nigromante no me advirtió de las responsabilidades que acarrearía mi resurrección y debo confesar que, en mis prisas, tampoco pensé en ninguna.

¿Sería su regalo una maldición? Buscaría una respuesta en los Pilares.

Los Pilares de Nosgoth

Los Pilares de Nosgoth

Kain vo.: Los Los Pilares de Nosgoth. Incluso en vida, pocas vistas me han conmovido tanto como ésta. Me sobrecogió que algo tan hermoso embelleciera nuestro decrépito mundo.

Kain se acerca a los Pilares y oye la voz de una mujer…

Ariel: Nupraptor, tu locura ha quebrado nuestros sueños y te ha cegado…

Kain: ¡Guarda las distancias o te enviaré de regreso al infierno, espectro!

Ariel: No tienes nada que temer de mi, vampiro. Sólo soy la sombra de mi antiguo ser… Ariel, el Equilibrio del Círculo de los Nueve. Aún así, puedo proporcionarte las respuestas que buscas.

Kain: Sólo busco una cura.

Ariel: No hay cura para la muerte, sólo liberación. Debes destruir el maleficio que está envenenando Nosgoth. Sólo así encontrarás la paz.

Los Nueve Protectores de la Esperanza juraron utilizar sus poderes para proteger nuestro mundo. Ahora estos Pilares han sido corrompidos por un traidor.

Mi asesinato a manos de esta a manos de esta bestia llevó a mi amado Nupraptor a la locura. Ahora él exparce miseria y dolor entre el Círculo, resquebrajando la misma unión de Nosgoth.

Debes restaurar el Equilibrio. Debes restablecer los Pilares de Nosgoth.

Kain: No me importa el destino de este mundo.

Ariel: Entonces por tu bien, Kain, ten cuidado con el Innombrable.

Kain vo.: Nupraptor, con su ciego acto de venganza, amenazó con destruir todo Nosgoth.

Cada miembro del Círculo estaba vinculado al Pilar al que servía. Los Pilares reflejaban el estado psíquico de sus sirvientes y cuando sus mentes degeneraron y cayeron más allá de la demencia, los Pilares se corrompieron.

Para restablecerlos, cada miembro del Círculo debía morir y el artefacto que servía como enlace a su Pilar tenía que ser devuelto. Ariel dijo que sólo cuando todos los Pilares fueran restablecidos mi maldición acabaría.

Y así, la caza de Nupraptor comenzó.

Kain se acerca a cada uno de los Pilares…

Kain vo.: El Pilar de la Mente, protegido por el mentalista Nupraptor.

El Pilar de la Dimensión, protegido por la viajera dimensional Azimuth.

El Pilar del Conflicto, protegido por el paladín Malek.

El Pilar de la Naturaleza, protegido por el druida Bane.

El Pilar de la Energía, protegido por la artesana de energía DeJoule.

El Pilar del Tiempo, protegido por el tejedor del tiempo Moebius.

El Pilar de la Muerte, protegido por el nigromante Mortanius.

El Pilar de los Estados, protegido por el alquimista Anarcrothe.

El Pilar del Equilibrio defendido antaño por Ariel. Los Pilares eligen a sus guardianes.

El retiro de Nupraptor

El retiro de Nupraptor


Kain ve una señal con el nombre de Nachtholm

Kain vo.: La aldea de Nachtholm la típica de la clase campesina de Nosgoth. Entre granjeros y herreros de la pacífica vida campestre abundaban los bandidos y los bandoleros.

Kain observa un letrero con el nombre de Steinchencröe

Kain vo.: El pueblo de Steinchencröe apestaba con el infame aroma de sus habitantes. En vida, no habría honrado el lugar con mi presencia. En la muerte, simplemente me uní al hedor.

Dentro de la ciudad, Kain encuentra a un hombre removiendo un caldero verde…

Kain vo.: Este lunático se alegró al verme. Quizá su locura revelase una verdad aún mayor…

Irmok el loco: Los bastardos de Steinchencröe me rehuyen como Nosgoth los rehuye a ellos. Sé lo que es ser diferente, vampiro, no te tengo miedo. Pero recuerda esto: habrá otros que te hablarán si sabes escuchar.

Saliendo de Steinchencröe, Kain llega a un campamento zíngaro…

Kain vo.: Los zíngaros, portadores del engaño y la superstición. Mucha de su verborrea ha de ser tomada con escepticismo puesto que con frecuencia juegan con las cansadas mentes de los viajeros. Sin embargo, unos cuantos sí que tienen algo interesante que decir.

Dejando atrás el campamento, Kain llega a una señal con el nombre de Vasserbünde…

Kain vo.: La aldea de Vasserbünde. Su gloria estaba ahora estancada y apagada. Como un niño confiado cerca del oscuro retiro de Nupraptor.

Dentro de la ciudad, observa por primera vez la guarida de Nupraptor en la lejanía…

Kain vo.: El retiro de Nupraptor yacía al oeste de Vasserbünde. Arrancaría de raíz el cáncer de su corazón.

Saliendo de la ciudad por un puente…

Kain vo.: El viento portaba alaridos desde el oeste. No pude más que sonreir: Alguien en este mundo estaba sufriendo más que yo.

Viendo de cerca el retiro de Nupraptor…

Kain vo.: Las impresionantes fauces de la guarida de Nupraptor arrojaban sobre Nosgoth todo su dolor y miseria. La enfermedad clamaba ser erradicada.

Atravesando una cueva que lleva al refugio de Nupraptor…

Kain vo.: El mentalista Nupraptor era conocido en Nosgoth por sus trucos mentales, telepáticos y telequinéticos. Los peregrinos venían de todas partes buscando el alivio de sus mentiras. Yo no buscaba su sabiduría, sino su vida.

Una vez dentro del refugio, Nupraptor advierte la presencia de Kain…

Nupraptor vo.: ¿Te atreves a adentrarte en mi santuario? ¿No puedo guardar luto en paz? ¡Vete! Vete y déjame en completa soledad.

Dentro de la fortaleza, Kain encuentra encadenada a una de las sirvientas de Nupraptor…

Kain vo.: Encontré a una de las criadas de Nupraptor, desquiciada y asustada, balbuceando palabras entrecortadas a través de su ensangrentada y rota dentadura. Aunque estuve tentado por la sed, le tendí mi mano permitiéndole que contara su historia…

Ella habló de su señor Nupraptor, llevado a la locura por el brutal asesinato de su querida Ariel. Habló de su automutilación, cuando se cosió los ojos y los labios para renegar del mundo exterior. Alimentado por la desilusión y la desesperación, volvió su magia contra el Círculo, afectando a sus mentes con su locura.

Nupraptor ya no se preocupa por nada ahora, salvo por su patética autocompasión. Cicatrices como las suyas nunca curarían. La muerte no sería sino misericordia.

Kain llega a otra habitación como tantas otras llenas de cadáveres…

Kain vo.: El muy cretino desperdiciaba la vida y la dejaba derramarse por los suelos. Tal derroche era un disparate. Quizá Nupraptor necesitase recibir una lección sobre el valor de la sangre.

En otra sala, Kain ve a través de las cristaleras situadas en los orificios oculares de la calavera…

Kain vo.: Desde lo más profundo de las cuencas de los ojos de la guarida, vi Nosgoth de diferente forma: El cristal parecía curvar la imagen y alterar el color. Como si Nosgoth necesitase ayuda para hacer aparente su corrupción.

Kain consigue llegar hasta la estancia de Nupraptor, que se halla acompañado por Malek…

Nupraptor: Así pues Malek, ¿una vez más has vuelto a fallar al Círculo? ¡Vete, paladín! No necesito tu protección. Acércate, Kain, ven. Comparte mi dolor…

Kain vo.: Así que este era el mentalista Nupraptor, este acabado y patético hombrecillo. A pesar de sus lesiones, no se rendiría sin pelear.

Kain: ¡Muy bien, viejo estúpido! Si es la muerte lo que buscas, no te la negaré.

Tras matar a Nupraptor degollándolo…

Kain vo.: Quizá la cabeza de su amado convencerá a Ariel de que he llevado a cabo mi tarea.

El bastión de Malek

El bastión de Malek


Kain vo.: Coloqué la cabeza de Nupraptor frente al Pilar de la Mente y observé cómo se disolvió en la piedra. El Pilar aceptó su ofrenda siendo así restablecido.

Nupraptor no era sino el principio. Para siempre mancillado con su locura, el Círculo estaba más allá de la redención. Para ellos, su perdón estaba sólo en la muerte. En mí, encontrarían su liberación.

Pero primero tenía que derrotar a su protector: Malek, defensor de los Nueve, se guarecía en un torreón lejos hacia el norte, cruzando Vasserbünde. Iba siendo hora de desafiar la cólera del Pilar del Conflicto.

Ariel: La muerte en el Círculo da un soplo de vida a los Pilares. Por cada Pilar existe un artefacto y sólo con éstos serán restaurados.

Pero para cazar a un guerrero, primero debes derrotar a su guardián. Encuentra a Malek y destrúyelo. Sólo entonces el Círculo caerá.

Por el camino que lleva a Coorhagen, Kain recuerda…

Kain vo.: Hace años, llegó a nuestros oidos que una extraña epidemia puso en cuarentena a unas cuantas aldeas lejanas del este. Pero los rumores no pudieron prepararnos para el horror que significaría la peste.

Kain encuentra una pila de cuerpos descomponiéndose…

Kain vo.: Gusanos y lombrices se comian su piel ulcerada. El olor a sangre infectada rezumaba a través de las heridas sobre las que se alimentaban. Penoso, que desperdicio. Sangre buena desaprovechada.

Kain observa un cartel con el nombre de Coorhagen

Kain vo.: Coorhagen. Mi hogar. La más refinada ciudad en todo Nosgoth, rica en vanidad y presunción. No imaginaba que la bienvenida que recibiría sería esta.

Ya dentro de Coorhagen, Kain observa la masacre realizada por la peste…

Kain vo.: La muerte y la enfermedad acechaban las calles. La mayoría de los cuerpos yacían en el mismo sitio en el que el destino los sorprendió. Un regreso al hogar perfecto.

Desde un promontorio a las afueras de Coorhagen, Kain divisa el bastión de Malek en la lejanía…

Kain vo.: El bastión de Malek, posado desafiante en lo alto de la montaña. Negro como la noche en contraste con el manto de nieve que lo cubría. ¿Qué clase de hombre elegiría una tierra tan árida e inhóspita?

Kain accede al torreón y se adentra. Malek se revela a Kain…

Malek: Sé que estás aquí, demonio. El hedor de la muerte te acompaña.

Kain vo.: El interior era tan frío y estéril como la nieve de fuera. Con armaduras vacías y lanzas, el gélido acero recubría las paredes.

Cuando Kain encuentra el primer soldado…

Malek: Mis guerreros no son sino la sombra de mi destreza, muchacho.

Kain encuentra el primer generador de energía…

Kain vo.: La estructura metálica daba vida a estos espectros. Sólo podía acertar a adivinar su función: fusionar el alma de los guerreros muertos hace tiempo a sus armaduras para que pudiesen combatir de nuevo.

¿Vida sin sangre? ¡Qué disparate!

Kain desactiva este generador…

Malek: ¿Esperas superarme, Kain? No te preocupes, tu desafío no quedará sin respuesta.

Encuentra y desactiva un segundo…

Malek: Tu muerte viviente no te hace inmortal, vampiro.

E igual con un tercero…

Malek: Vienes a cazar al cazador de vampiros, ¿verdad?

En una habitación secreta, Kain descubre el origen de la energía de las máquinas…

Kain vo.: La esfera suministraba energía a la maquinaria. Con su destrucción, el eco del ensordecedor chirrido de las máquinas cesó por todo el bastión. Iba siendo hora de silenciar a su creador.

Malek: Estás poniendo a prueba mi paciencia, novato. En vez de eso, ¿quieres probar mi el filo de mi espada?

Kain sale al patio exterior. Después accede a la estancia principal donde se halla el trono que preside el bastión…

Kain vo.: Mis ojos anhelaban un poco de contraste. Mi boca babeaba sedienta de sangre. En esta tierra devastada por el frío, la comida era escasa y mi hambre crecía.

Kain vo.: Los guardias de la puerta no ofrecieron resistencia. Eran un bloque de hielo y al estar muertos su carne se soldó al frío metal de su armadura.

Entrado a la estancia principal, Kain descubre el cadáver de Malek sentado en un trono…

Kain vo.: Un cadáver presidía la corte en un andrajoso trono sonriéndome maliciosamente con su ennegrecida dentadura.

Malek: No es frecuente que un hombre vea su propio cadaver. Es una experiencia amarga. Pero no estoy ni mucho menos interesado en mi propio cadáver de lo que estoy en ti. ¡Prepárate, vampiro!

Comienta la pelea. Tras atacar varias veces a Malek, éste obliga a Kain a retroceder hasta llegar a un dispositivo que le permite salir del bastión…

Kain vo.: Parecía que el destino de Malek con mi espada había sido pospuesto. Quizá Ariel pudiese ofrecerme algún consejo.

El oraculo de Nosgoth

El oraculo de Nosgoth


Ariel aconseja a Kain cuando éste regresa a los Pilares que encuentre al Oráculo de Nosgoth…

Ariel: Ah, el señor regresa con las manos vacías. ¿Te ha esquivado el Sárafan? Muy bien, ve al este del bastión de Malek. El Oráculo te ayudará.

Desde un promontorio, Kain divisa la entrada a la cueva del Oráculo…

Kain vo.: En lo alto de la ladera de estas montañas, escondido entre una compleja red de cuevas, la identidad del sabio Oráculo permanecía oculta. Quizá era hora de desafiar a los vientos y buscar al Oráculo desde la privilegiada posición de los cielos.

Mortanius: Oh, pequeño vampiro, el juego se vuelve interesante. Pero con tantos peones ¿podrás encontrar al auténtico jugador?

Dentro de la cueva, Kain encuentra diversos objetos expuestos en lo que parece una especie de museo…

Kain vo.: El escudo estaba recién forjado. El destello de su metal brillaba a la luz del fuego. El emblema, no lo reconocí.

Kain vo.: Reconocí este blasón de mi juventud. Este es el portentoso León de willendorf, manchado de sangre y oxidado sobre este escudo deteriorado.

Kain vo.: Una guillotina. Su hoja aún seguía inpregnada de sangre.

Kain vo.: Curioso. Esta armadura se parecía a la del guardián y a la de sus discípulos. Pese a eso, el acero parecía recién forjado, sin deteriorarse por el paso del tiempo.

Kain vo.: Escondido entre los muchos artefactos oscuros en ese museo, descubrí una antigua crónica. Este pasaje me cautivó:

Fue durante estos tiempos oscuros infestados con la plaga de los muertos vivientes cuando el Círculo trajo a los Sárafan a la existencia. Entrenados para ser devotamente leales al Círculo y los perfectos exterminadores de la plaga de los no-muertos, fueron liderados hacia muchas victorias por el recto paladín Malek. Purificaron a los vampiros con fuego y mandaron sus almas a reinos más sagrados. No hay cólera tan terrible como la del justo.

Suficiente lectura. A la vez disgustado e intrigado, devolví el libro al museo.

Kain avanza por la cueva hasta que por fin encuentra al Oráculo frente a un fuego que calienta un caldero…

Oráculo: ¿Un noble? ¿Buscando sabiduría? La muerte te ha enseñado bien.

Kain: ¡Basta de filosofía! Busco respuestas.

Oráculo: Respuestas en efecto. Las tengo todas si tú tienes las preguntas. ¿Y cuáles son las preguntas para estas respuestas?:

El rey Ottmar, la única esperanza para derrotar a las legiones de la Némesis. El rey Ottmar, paralizado por el mal de su princesa. El rey Ottmar, el inútil.

Diga, buen señor. ¿cuáles son las preguntas?

Kain: ¡Déjate de engaños y palabrería, viejo! Contéstame a esto: ¿Quién es Malek y cómo puedo derrotarle?

Oráculo: Todo a su tiempo, señorito. Sí, tiempo. A menos que lo domines, el te dominará a tí. Y ahora es hora de tu respuesta.

Malek, defensor de los Nueve y el último de los sacerdotes-guerreros Sárafan. Su vanidad condujo a la matanza del Círculo a manos del vampiro Vorador. Por su error, su espíritu fue fusionado a una infernal armadura mágica. Él no ha dejado que ningún miembro del Círculo caiga desde entonces.

Kain: ¿Y ese tal Vorador?

Oráculo: Sigue el resplandor del Ignis Fatuus hacia el bosque Termagente.

Kain: ¿Ignis Fatuus?

Oráculo: El Ignis Fatuus alumbra el camino hacia el infierno, noble. Tu camino.

Tiempo, Kain. La próxima vez…

El vampiro Vorador

El vampiro Vorador

Kain se adentra en el bosque Termangente…

Kain vo.: El bosque negro reinaba aquí. Y aunque sus dominios raramente eran invadidos por aquellos que viven a la luz, fue llamado hogar por este misterioso Vorador.

La leyenda cuenta que hubo un tiempo en el que Vorador derroto a Malek el Sárafan. Si tal hombre existió, entonces quizá pudiese ser la clave para vencer al Guardián.

Más adentro, en el pantano…

Kain vo.: Que extraño que Vorador eligiese una morada tan arriesgada para él. El pantano sólo podía ofrecerle a un vampiro riesgo y dolor.

Ya frente a la mansión de Vorador…

Kain vo.: La de Vorador estaba escondida en lo más profundo del bosque Termangente, ubicada entre zarzas y enredaderas que se aferraban desesperadamente a la oscura y resistente piedra.

Kain entra y admira el lujo del que hace gala la mansión de Vorador…

Kain vo.: El hedonismo con el que este Vorador se rodeaba era impresionante. Su riqueza avergonzaría a los soberbios nobles de mi vida anterior.

Kain sigue observando las el lujo del que hace gala la mansión…

Kain vo.: Que esta vulgar muestra de fortuna permaneciese intocable era testimonio del dominio del miedo sobre la avaricia.

En un balcón de una habitación adyacente…

Kain vo.: La oscuridad era apaciguada y a lo lejos, agudo y dulce, surgía el olor de sangre derramada.

Kain dirige su mirada hacia una de las esclavas de Vorador…

Kain vo.: Sus encantos eran casi visibles a través de la gasa de su ropa, , aunque poseer tal belleza sólo les deparó la muerte. Eran las mascotas de Vorador, bestias esclavas a su voluntad y una presa fácil para mi.

Vampiros, todos ellos, dominados por otro aún más fuerte.

En otra habitación, Kain encuentra humanos encadenados a la pared…

Kain vo.: ¡La despensa de Vorador! ¡Un festín de vampiros! Como ganado aguardando la matanza, los hombres y mujeres se balanceaban en los ganchos oxidados sobre las paredes del calabozo. La sangre y las vísceras cubrían la mugre y la piedra.

La abundancia casi me agobió. La sangre es la vida…

En otra sala muy diferente Kain encuentra humanos que han sido torturados…

Kain vo.: La habitación en la que entré no tenía más que un propósito. La tortura y ejecución de seres humanos para el sádico deleite de su ingeniero.

La sangre salpicaba cada rincón. El horror y la agonía de anteriores víctimas aún se oía a través de las mortales paredes. Una sinfonía de terror y sufrimiento llenó el aire. Entonces, en mitad del lamento de almas en pena, apareció la malévola risa del mismísimo vampiro.

Kain vo.: Y sobre la pared, inscritas con sangre, estaban las palabras: Manus Celer Dei.

Avanzando por la mansión, Kain encuentra un libro sobre un pedestal…

Kain vo.: Entre las posesiones de Vorador, encontré una antigua crónica:

Hace mucho, los vampiros crecieron en tal número como para captar la atención del Círculo. La Orden de los Sárafan, o los Ángeles de la Luz como fueron llamados, fueron instados a atajar la amenaza. Así, la Purga de Vampiros comenzó.

Controlando a un humano, Kain observa los telares que adornan una habitación…

Kain vo.: Los tapices tejían un relato de caos en llamas, una orgía de fuego y dolor. Los seres muertos vivientes, con pieles podridas endurecidas con azufre y ceniza, llamaban mi atención a través de un ardiente abismo. Sus torturadas miradas fijas eran testimonio del precio de la debilidad.

No compartiría su destino. Aunque la sangre llama a la sangre.

Por fin, Kain encuentra a Vorador…

Kain vo.: En las entrañas de ese negro bosque encontré algo peor que el infierno. Una visión de en qué me estaba convirtiendo…

Vorador: No es frecuente ver a uno de los nuestros, especialmente a uno tan joven y tan estúpido como tú. Pero bueno… bebe. Echa un buen trago y dale un capricho a tu don.

Kain vo.: ¿Un don? ¡Bah! Vorador pensaba que mi maldición era una bendición. Que somos dioses y que los mortales ofrecen su sangre como sacrificio para que pudiésemos disfrutar de nuestros poderes sobrenaturales.

Y en algún lugar dentro de mi nuevo Yo sabía que tenía razón. Que los mortales sueñan con ser adoradores. Adorarnos a nosotros, suspirando por nuestro poder.

Reflexioné sobre esto mientras el viejo estúpido parloteaba sobre su pasado. Un aburrido relato de cómo él derrotó a Malek el Sárafan y volcó su esfuerzo sobre el Círculo de los Nueve por apoyar la Guerra Santa de los Sárafan para exterminarnos…

Vorador: Después de asesinar a seis de las ovejas derroté a su patético pastorcillo, Malek.

Desde entonces nuestra raza no ha molestado al ganado, excepto para alimentarse. Y te sugiero que hagas lo mismo. Mezclarse en asuntos de humanos no puede reportarnos nada bueno. Los cazadores de los Sárafan son demasiado fastidiosos como para involucrarnos. ¿Me he explicado con claridad, Kain?

Kain asiente tímidamente con la cabeza…

Vorador: Bien. Toma este anillo. Siempre que necesites ayuda, él me invocará. Olvida tu arrogancia de juventud. Me caes simpático, Kain. Sería una pena perderte en el abismo. ¡Ahora largo!

Kain abandona la sala donde se encontraba…

Kain vo.: Mi visita a Vorador sólo consolidó mi decisión. Su poder olvidado por los mortales había caido ante otro enemigo. La decadencia es a veces el peor adversario.

Tras salir de la mansión, Kain reflexiona…

Kain vo.: Y así abandoné ese lugar, con claro conocimiento de en qué clase de monstruo me convertiría si dejaba que mi maldición me consumiera y con un aliado para el futuro.

El Eden Oscuro

El Eden Oscuro

Consejo de Ariel…

Ariel: ¿Se agota tu paciencia con el Sárafan, vampiro? Los perros sólo acuden cuando sus dueños los llaman. Creo que algunos miembros del Círculo se han refugiado al norte. Quizá el Edén Oscuro sea la trampa que necesitas.

Kain vo.: Entonces Ariel me dijo que la forma más fácil de encontrar a Malek era forzando el encuentro. El guardian estaba obligado a defender a los miembros del Círculo. Si uno de ellos corría peligro, Malek debía aparecer para protegerlo.

Habló acerca de una profana unión entre tres de los magos del Círculo y me condujo hacia su Edén Oscuro.

Desde un promontorio, Kain observa la cúpula de energía del Edén Oscuro…

Mortanius: Un trío se congrega en el techo del mundo, Kain, planeando alterar la vida y cambiar el mundo. El norte es donde tu venganza aguarda.

Un cartel muestra a Kain que se halla en Uschtenheim…

Kain vo.: Durante mi viaje, aprendí mucho sobre la leyenda de Janos Audron. Aquí, en este pintoresco pueblo de pastores de huschtenheim nació ese oscuro enemigo. Janos martirizo a sus aldeanos hasta que fue finalmente cazado y ejecutado.

Kain se topa con las primeras criaturas que rondan el Edén Oscuro…

Kain vo.: El pobre desdichado fue deformado hasta dejarlo irreconocible. Y pensar que fue humano…

Kain vo.: Qué criaturas tan extrañas había engendrado esta oscura hechicería: cosas mitad insecto, mitad mamífero, torsos humanos injertados en abominaciones de carne. Debido a su enfermedad no pude ayudarles pero admiré la ingenuidad de su creador.

Kain vo.: Si se tuviera que hablar de una tierra que hubiese descendido a la locura, sería conveniente contar con el Eden Oscuro. Un jardín de horrores, sembrado con la enferma perversión del diseño de la naturaleza.

Sabía que este Edén Oscuro que acababa de cruzar continuaría creciendo hasta que toda Nosgoth fuese consumida.

Más cerca del vórtice del Edén Oscuro, Kain piensa…

Kain vo.: La magia avanzaba furiosa. Vi la cúpula de energía a medida que se expandía absorbiendo, recreando y consumiendo la vida, dejándola sólo como una cruel parodia.

Kain cruza el campo de energía que rodea al edificio del Edén Oscuro…

Kain vo.: Atrevesé ileso el muro. Al parecer la magia sólo afectaba a las cosas vivas y puras. O quizá simplemente decidió que yo ya era lo bastante retorcido.

Kain vo.: Una torre se alzaba a lo lejos. De su cúpula arrojaba el vórtice de energía que daba forma al terreno.

Una vez dentro…

Kain vo.: La superficie del castillo contradijo su interior ya que era más grande por dentro que por fuera. Con los poderes que el Círculo tenía a su disposición, habría sido simple distorsionar el espacio para acomodar esta extraña estructura.

En una habitación, Kain encuentra el laboratorio de uno de los guardianes…

Kain vo.: El santuario del hechicero: su laboratorio. Dentro había toda clase de artilugios misteriosos: cuerpos en éter, cadáveres disecados, tanto de hombres como de bestias y construcciones metálicas que arrojaban arcos de energía al aire.

Sentí más de una fuerza siendo manipulada en este lugar. Raramente un hechicero accedía a trabajar con otros.

Finalmente, Kain encuentra a los tres guardianes…

Kain vo.: Ah, no uno sino tres: DeJoule la artesana de energía, Bane el druida y Anarcrothe el alquimista. Qué considerado por su parte facilitar mi búsqueda.

Bane: Así pues la escoria del Círculo ha llegado…

DeJoule: No temas, Bane. Es sólo un niñato. Su alma será nuestra como trofeo.

Anarcrothe: ¡No seais ridículos! ¡Malek! ¡Ayúdanos!

Malek es invocado mientras Anarcrothe se desvanece abandonando a sus hermanos guardianes…

Anarcrothe: ¡Idiotas!

Kain vo.: ¡Maldito alquimista! ¡No he llegado hasta aquí sólo para dejar que mi presa escape!

Kain se encuentra en inferioridad numérica e invoca a Vorador con el anillo que éste le proporcionó para que lo ayude en su lucha…

Malek: ¡Venganza! ¡Venganza por mi eternidad de sufrimiento!

Vorador: ¡Infeliz! ¡Como si supieses lo que es la eternidad! ¡Arrástrate ante tu auténtico maestro!

Malek: ¡Jamás! Te partiré en dos y alimentaré con tus restos a tus esclavas…

Bane y DeJoule escapan y Kain los persigue. Mientras tanto, da comienzo la lucha entre Vorador y Malek…

Kain vo.: Mientras que Vorador se enfrentaba a Malek, yo perseguía a los cobardes hechiceros DeJoule y Bane…

Bane: ¡Su magia es débil!

Es una afrenta para la misma naturaleza. ¡Es nuestro deber purificarlo!

DeJoule: ¡Arde! Vampiro desgraciado, ¡arde!

Tras enfrentarse a los guardianes, Kain elimina a Bane y a DeJoule…

Kain vo.: La cornamenta se rompió durante la pelea pero el poder aún residía en su marfil.

Kain vo.: La túnica estaba tejida con una aleación parecida al cuero: pesada pero maleable, cosida con finos encajes. La energía que ella controlaba se almacenaba en esta prenda.

Kain vo.: Encontré el yelmo de Malek entre los restos esparcidos de su armadura, completa e intacta. Vorador había acabado finalmente con su viejo adversario.

El averno en llamas

El averno en llamas


Kain devuelve los objetos a los Pilares…

Kain vo.: El yelmo de Malek, lo coloqué frente al Pilar del Conflicto. El Pilar aceptó su ofrenda siendo así restablecido. Este acto se ha vuelto una ceremonia. ¿No es extraño cómo debemos complacer a nuestros dioses para sobrevivir?

Kain vo.: Al pie del Pilar de la Energía coloqué la túnica de DeJoule. El Pilar aceptó su ofrenda siendo así restablecido.

Kain vo.: La cornamenta del druida Bane la coloqué frente al Pilar de la Naturaleza. El Pilar aceptó su ofrenda siendo así restablecido.

Ariel: Debes buscar a Azimuth la viajera en el corazón del Averno. Tres artefactos te aguardan para ayudarte en tu búsqueda. Pero primero, deberás prevalecer y sucumbir para encontrar entre medias tu salvación.

Tras este consejo, Kain parte camino al Averno…

Kain vo.: El Averno se consumía ante mis ojos. No parecía que hubiera una entrada fácil al infierno que tenía frente a mí. Quizá hubiese un camino entre el caos que reinaba aquí.

Ya en las puertas de la ciudad…

Kain vo.: Las puertas del Averno se abrieron lentamente frente a mi invitándome a cruzar el umbral. ¿Quién era yo para rechazar tal invitación?

Kain sale a otra parte muy diferente del Averno, en donde reina el caos…

Kain vo.: La ciudad estaba cubierta de sangre y carne. Pero, lo que en vida me hubiese horrorizado sólo me tentó en la muerte. Antes habría sentido horror. Ahora sólo quedaba el hambre.

Kain vo.: El Averno yacía en ruinas frente a mi. Cualquiera que hubiese sido la mano que sacrificó a su gente asoló también la ciudad.

Kain encuentra al primero de los demonios que asolan la ciudad…

Kain vo.: La bestia se detuvo un momento, babeando en previsión de la exquisitez que vio frente a ella. Para su desgracia, comprobaría que no soy presa fácil.

Igual con un segundo demonio…

Kain vo.: Sentí su mirada sobre mi, ansiosa, hambrienta, como si desease arrancar mi corazón y devorarlo antes de que yo muriese. Me reí cuando comenzó su ataque. Quizá cuando acabase, sería al revés.

Una vez dentro, Kain observa que la catedral no sufría daño alguno…

Kain vo.: El Averno era una religiosa autocracia, con la catedral como su altar de poder. Aunque la ciudad yacía en ruinas, la catedral permanecia intacta. Los demonios sabían que es mejor no morder la mano que les da de comer…

Una vidriera en el techo relata una antigua historia…

Kain vo.: Sobre mi permanecía un testimonio, dibujado sobre un vidrio manchado.

Mientras busca la Segadora de Almas, Kain observa cómo empieza a llover fuego…

Kain vo.: Desde los cielos, las lágrimas de los ángeles danzaban a mi alrededor en un frenesí de fuego.

Cuando la ha conseguido, Kain se enfrenta a Azimuth con la Segadora de Almas…

Azimuth: Ah, ¿qué es esto? Ni siquiera yo me di cuenta de que la espada y la armadura estaban aquí. Te quedan bien esas baratijas, Kain. Pero creo que a mi me sentarían mejor.

Kain vo.: La matriarca del Averno, Lady Azimuth. Sus mágicas habilidades interdimensionales convocaban a demonios a través de runas trazadas con sangre humana.

Azimuth: ¡Venid, hijos míos! ¡Juntos devastaremos Nosgoth!

¿De modo que te han enviado para detenerme, hombrecillo?

¡Mis hijos te descuartizarán!

Venid, mis demonios. Bebamos sangre del vampiro.

Kain vo.: A pesar de su magia, Lady Azimuth tenía un pequeño problema. Una vez que sus monstruos demoníacos fueron eliminados ella sucumbió rápidamente ante mi espada.

Kain recupera el objeto confiado a la guardiana…

Kain vo.: El tercer ojo de Azimuth era un regalo del Pilar de la Dimensión y le permitía adentrase en otras dimensiones. El Pilar reclama su propiedad.

Antes de abandonar la catedral, Kain puede acceder por una puerta de nuevo a las catacumbas y encontrar un altar en honor al dios Hash'ak'gik en el que puede leer un libro…

Kain vo.: Y Hash'ak'gik habló al mundo y todo el que le escuchó tembló. “Traedme a vuestro primogénito y sacrificad su sangre en el altar del mundo para que ella me alimente. Haced esto sin vacilar o sufrireis mi ira por toda la eternidad.” Y se hizo su voluntad.

Saliendo de la catedral, Kain encuentra uno de los dispositivos temporales de Moebius…

Ariel: Te transportará en el tiempo.

La creacion de muñecas

La creacion de muñecas


Kain vo.: Frente al Pilar de la Dimensión, dejé el ojo de Azimuth.

Ariel: Bien hecho. Has encontrado el juguete de Moebius.

Azimuth, no contenta con invocar a monstruos demoníacos, robo el dispositivo de flujo temporal para traer también a criaturas de otras épocas. Ten cuidado con el dispositivo, Kain. Te transportará en el tiempo.

Las legiones de La Némesis avanzan desde el norte, aplastándolo todo a su paso. No hace mucho, La Némesis era conocida como Guillermo el Justo, un cariñoso y bondadoso benefactor de su reino.

Pero cuando su ejército creció en fuerza y él mismo se creció en poder, el velo de la tiranía cayó y un sólo reino no era suficiente. Demasiadas ciudades, demasiados muertos. Seguramente Willendorf será la siguiente.

La Némesis debe ser detenida o todo estará perdido…

Kain vo.: ¿Cómo puede un hombre detener a un ejército?

Ariel: Debes reunir las fuerzas de Willendorf. Ellas son la última esperanza de Nosgoth.

Así pues, Kain parte hace Willendorf…

Kain vo.: El espectro de Ariel me condujo hasta Willendorf. Si iba a derrotar al siguiente miembro del Círculo, necesitaba comprender sus maquinaciones. Con este vago consejo en mente, me puse en marcha camino de Willendorf.

En un punto del camino, Mortanius se revela a Kain…

Mortanius: Curioso, ¿no, Kain? Que nadie pueda aceptar por completo lo que es. Tú en tu muerte y yo en la mía. Pero la muerte no puede reinar en un mundo sin vida y pronto descubrirás que la búsqueda que te queda es tuya y sólo tuya. Ya no podré ayudarte más.

Kain observa un letrero con el nombre de la ciudad de Willendorf…

Kain vo.: Willendorf, orgulloso defensor del Reino, con su élite de guerreros y su poderoso gobernante rey Ottmar. El trono del León contó una vez con mi lealtad, pero los días de gloria de Willendorf pasaron y era el último bastión contra un futuro incierto.

Si Kain intenta entrar al castillo de Willendorf…

Kain vo.: Parecía que sólo aquellos de descendencia noble tenían posibilidades de atravesar las ilustres puertas del castillo de Willendorf y el encantamiento que había creado con mi disfraz no era suficiente para burlar a estos Soldados de la Esperanza.

Necesitaría una ilusión más fuerte para engañarlos.

Ante la entrada a unas minas, Kain deduce que podrá conseguir algo para entrar en Willendorf…

Kain vo.: El poderoso Willendorf había excavado en las entrañas de la tierra, cosechando un generoso botín de metales preciosos y desenterrando antiguos secretos. Entre estos secretos, oí hablar de una tumba que contenía un antiguo antepasado del mismo rey Ottmar.

Dentro de la tumba, una fuente de sangre me permitiría interpretar la más noble de las ilusiones y conseguir acceso a la ciudad del poderoso León.

Dentro de la ciudad, Kain visita la biblioteca de Willendorf…

Kain vo.: La gran biblioteca de Willendorf, repleta de aburridos tomos con vulgares relatos escritos por pedantes historiadores sobre materias que no era posible que fuesen de interés para ninguno de nosotros excepto para ellos mismos.

Dentro de esta biblioteca, Kain lee dos libros que le llaman la atención…

Kain vo.: El libro hablaba del nacimiento del Círculo. El Círculo servía a los Pilares, protectores del extraño poder que da vida a nuestro mundo. En el improbable caso de la muerte de un miembro, el Círculo permanece roto por un tiempo, hasta que los Pilares pueden escoger un digno sucesor.

Cogí otro interesante libro sepultado entre los tomos de la biblioteca. Hablaba de un pequeño culto que existía en Nosgoth en épocas pasadas. Adonde quiera que fuesen, extraños relatos de posesiones de humanos les seguían. Poco se conoce del dios al que adoraban.

Finalmente, Kain accede a la estancia de Ottmar…

Kain vo.: La corte del rey Ottmar, sombra de mi antigua existencia. Orgullosa y absorta en sí misma, rodeada de todo lo refinado del reino. Segura en su ignorancia.

Mientras caminaba entre ellos me jactaba pensando en la carnicería que les aguardaba a manos de las legiones de La Némesis… el glorioso fuego, los inevitables saqueos y el pillaje.

Un cortesano impide el acceso a Kain a la estancia Real…

Kain: ¡Largo de aquí, plebeyo! ¡El hedor a campo cuelga sobre ti como una mortaja!

Cortesano: ¡El rey no recibe a nadie! ¡Está de luto por la princesa!

Kain: Estará de luto por su reino pronto. ¡Y estará de luto por tí antes si no te quitas de enmedio!

Kain vo.: Y así conseguí audiencia, pese a su estado, con Ottmar.

No se preocupaba por los ejércitos invasores del norte. Sólo por la situación de su niña.

Ottmar: …un regalo de cumpleaños.

Para celebrar su cumpleaños convoqué un concurso. El que crease la mejor muñeca del reino sería condecorado con un favor real.

Cientos de muñecas fueron traidas, pero el ganador estaba claro: Elzevir, el Creador de Muñecas, creó un juguete de tal belleza que todos quedamos cautivados por él. Y todo lo que tomaría como pago era un mechón de su cabello.

Poco después ella se quedó así: una muñeca sin vida. ¡Aquel que la haga volver en sí, recibirá este reino!

Kain vo.: Y así mi caza del creador de muñecas comenzó.

Ottmar: Hija mía… Me temo que nunca volveré a oir su delicada risa de nuevo…

Antes de marcharse, Kain observa a Ottmar…

Kain vo.: Ottmar se desplomó en su trono como una muñeca de trapo, salpicando su barba con las lágrimas de su propia autocompasión.

En mi corte, hace mucho que su trono habría sido usurpado por alguien más fuerte pero en Willendorf le reverenciaban, incluso en su debilidad. Me pregunté qué haría Willendorf cuando llegase finalmente la muerte de Ottmar.

Cuando encuentra a unos centinelas que le impiden el camino…

Kain vo.: Con los cuchicheos de la corte, me enteré de que el ejército de la Última Esperanza, orgullosa milicia de Willendorf, no estaba en condiciones de enfrentarse a las legiones invasoras de La Némesis. Estaban ocupadas peinando las tierras del norte, en busca del Creador de Muñecas y de la hija de Ottmar.

También descubrí un túnel, que me llevaría rápidamente de Willendorf al área que rastreaban.

Kain llega hasta otra ciudad…

Kain vo.: Ésta llegó a ser una de las ciudades más académica de todo Nosgoth, albergue de las más prestigiosas universidades. Y aunque no me importaban sus libros perdidos, me horrorizaron las cicatrices dejadas al mundo a manos de La Némesis.

Al fin, Kain encuentra al creador de muñecas…

Kain: ¡Elzevir! ¡Vengo a por el alma!

Elzevir: Así que Ottmar te ha enviado para matarme ¿eh?. Puedo olerle en tí, ¿O es eso el hedor a tumba?

Kain: ¡Creador de muñecas, no tengo tiempo para juegos!

Elzevir: ¡El alma es mía, me la gané. Ottmar me la dio!

Kain: ¡Entonces te la ganaras con sangre!

Elzevir: ¡No la conseguirás! ¡Es mía! ¡Mía! ¡Mía!

Kain degüella a Elzevir…

Elzevir: Adiós, amor mío… fui afortunado al crearte…

Kain vo.: Que hombrecillo tan extraño. Ahora, a encontrar el alma.

Después, encuentra la muñeca sin mucho esfuerzo…

Kain vo.: Elzevir aprisionó el alma de la chica en una pequeña muñeca artesanal. Las intenciones del viejo nunca las sabré.

La batalla de la decisión final

La batalla de la decision final


Kain vo.: Entré en la corte con la cabeza del creador de muñecas en una mano y la muñeca que contenía el alma de la chica en la otra. Coloqué ambos objetos frente al rey y vi sus ojos inyectados en sangre. Con la muñeca en su poder, los hechiceros de la corte pudieron recuperar el alma de su hija.

Ottmar: No sé cómo podré agradecértelo lo suficiente, guerrero. Mi reino no es sino un pequeño precio a pagar por la vida de mi hija. ¡Willendorf es tuyo, si así lo deseas!

Kain: No es tu reino lo que deseo sino tu ejército, Ottmar. Preciso de tropas para vencer a la Horda que desciende hacia nosotros desde el norte.

Ottmar: Muy bien. ¡Cortesanos, traedme mi armadura y mi maza! ¡Hay una guerra que ha de ser emprendida!

La acción se desarrolla ahora en el campo de batalla…

Ottmar: ¡La escoria de Nosgoth está sobre nosotros, amigos! ¡Moriremos hoy como héroes para no vivir mañana como esclavos! ¡Preparad las armas!

¡¡Por Nosgoth!!

Kain se involucra en la lucha…

Kain vo.: A lo lejos, vi a los ejercitos de la Némesis avanzar, una marea negra que pronto barrería a los ejércitos de la Esperanza.

Durante la batalla…

Kain vo.: Sacié mi sed con guerreros de la Horda y la Esperanza por igual. Que muriesen resignados en sus momentos finales me daba fuerza.

Kain vo.: Venían mi en masa, sin fervor más fuerte que el inspirado por un loco. Los ejércitos de la Némesis estaban furiosos y no mostraban signos de calmarse.

Kain ve morir a Ottmar…

Ottmar: La Nemesis y su horda cayeron sobre nosotros, amigo mío. Me temo que no podré defender más a Nosgoth. La Némesis debe de ser destruida. Por mi hija, Kain, por el mundo…

Kain vo.: La marea cesó con la muerte de Ottmar. Vi como los supervivientes que quedaban de los ejércitos de la Esperanza huían hacia la seguridad del bosque. La batalla había decidido su ganador. El destino de Nosgoth yacía ahora en manos de la Némesis.

50 años atras en la historia

50 años atras en la historia

Acorralado en la batalla, Kain utiliza el dispositivo de flujo temporal y aparece 50 años en el pasado de Nosgoth…

Kain vo.: De repente, el campo de batalla desapareció. Donde la tierra fue apelmazada con sangre y suciedad, había verdor. Donde el caos reinaba solo unos momentos antes, esta maldita calma prevalecía.

Ah, parece que fui apaleado aquí. El dispositivo de flujo temporal yacía en pedazos a mis pies.

En un cambio de escena, se puede ver como Moebius ha viajado también en el tiempo…

Moebius: ¿Os quedaríais inmóviles si una plaga destruyese vuestras cosechas?

Multitud: ¡No!

Moebius: ¿O si vuestras casas ardieran?

Multitud: ¡No! ¡No!

Moebius: ¿Permitireis que este mal continúe?

Multitud: ¡No! ¡No!

Moebius: ¿Acabará la maldad?

Multitud: ¡Tiene que hacerlo!

Moebius: ¿Tenéis fe?

Multitud: ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí!

Moebius: ¡Entonces llevadme hasta vuestro rey para que pueda preparle para la embestida!

Kain se percata de la época en la que se encuentra al ver una gigantesca estatua de Guillermo el Justo…

Kain vo.: Ah, al parecer estaba en la tierra de Guillermo el Justo, cincuenta años antes de que tuviese lugar la batalla de la que había escapado.

Más adelante, encuentra el castillo de Guillermo y decide asesinarlo antes de que se convierta en la Némesis…

Kain vo.: La fortaleza de Guillermo el Justo. Era mi turno de visitar al que se convertiría en la Némesis y pondría a Nosgoth de rodillas.

Dentro de la fortaleza, Kain observa cómo Moebius dota a Guillermo con una réplica de la Segadora de Almas…

Guillermo: Sí, estas armas que me has dado serviran para eso. Dime Moebius, ¿a qué juegas?

Moebius: A nada, mi señor. Sólo deseo ayudarle a vencer a sus enemigos. Las armas no son sino una muestra de mi buena voluntad.

Guillermo: ¿Y las noticias que traes? Un vampiro enviado para asesinarme. ¿De dónde conseguiste tal información?

Moebius: No tiene importancia, alteza. Solo es concerniente a la vida de su Majestad.

Guillermo: Puede, puede… Muy bien, entonces. Ya puedes retirarte. Pero desearía hablar contigo…

Moebius: Lo sé, su Majestad, y estaré aquí a tiempo.

Kain comienza la lucha contra Guillermo…

Guillermo: Ahhh sí, el vampiro. Moebius me dijo que vendrías

Kain asesina a Guillermo. La Segadora de Almas de Guillermo queda rota…

Kain vo.: Cuando sus guardias acudieron para salvarle, la sangre de Guillermo el Justo renovó mi fortaleza, reemplazando la vida que su espada había robado de mis venas.

Los pobres ignorantes, vienen a ayudar a su lider caido. Vamos a divertirnos…

Antes de abandonar el castillo, Kain encuentra un nuevo dispositivo de flujo en el tiempo…

Kain vo.: ¡Un dispositivo de flujo temporal! Que extraño. Cuando una coincidencia parece demasiado conveniente prefiero llamarla destino.

Tras utilizarlo, Kain regresa al futuro…

Kain vo.: Con Guillermo el Justo muerto, los planes de Moebius habían sido frustrados. Su peón fue eliminado del tablero.

El Triunfo de Moebius

El Triunfo de Moebius


Kain
vo.: Me encontré de nuevo en el Nosgoth que conocía. La carnicería de la batalla se esfumó. Pero algo había cambiado. A lo lejos, oí llantos y una brisa del sur portaba un débil olor a sangre de vampiro.

Kain observa la estatua derruida de Guillermo…

Kain vo.: Parecía que el desatino era culpa mía. Con su santificado rey Guillermo muerto a mis manos, la gente de la comarca fue consumida por un hambre particular, por sangre de vampiro.

Saliendo de Stahlberg…

Kain vo.: A medida que avanzaba, los alaridos y los ánimos se volvían más claros y nítidos. Había algún tipo de congregación al sur. A cada vítore se olía un chorro de sangre.

Kain ve por primera vez a los mercenarios de la cruzada de Moebius…

Kain vo.: No ofrecí pretexto alguno para justificar mi asesinato, pero estos cazadores de vampiros ocultaban su sed de sangre bajo un velo de honradez. ¡Hipócritas! Se hicieron jueces y jurado. Muy bien entonces. Veamos como se toman mi papel de verdugo.

Kain llega a punto de ver cómo Moebius ordena la ejecucion de Vorador en la guillotina. Kain es el último vampiro superviviente de Nosgoth…

Verdugo: ¡Somos libres de esta escoria pagana!

Moebius: Todavía no, amigo mío.

¿Seríais libres de una plaga si sólo una única ciudad fuera fumigada?

Multitud: ¡No! ¡No!

Moebius: ¿Perdonaríais a un lobo de la manada que ha devastado vuestro rebaño?

Multitud: ¡No!

Moebius: ¡Entonces destruyámoslos a todos!

Multitud: ¡Síííííí!

Moebius: ¡Él es el último! ¡Destruidle!

Kain vo.: Había sido traicionado. Con tantas prisas, no me di cuenta antes. Ese símbolo en su frente… ¡El Oráculo de Nosgoth era en realidad el Tejedor del Tiempo Moebius. ¡Y había seguido sus consejos!

¿Hasta qué punto fue mi búsqueda algo planeado por él? ¿Willendorf? ¿La batalla de la Última Resistencia? ¿Guillermo el Justo? ¿¡Era esta la trampa que me había preparado!?

Kain comienza la lucha contra Moebius…

Moebius: ¡La gente no descansará hasta que Nosgoth sea purgada de los de tu calaña!

¡Te enviaremos de vuelta a la tumba de la que vienes, vampiro!

He visto el futuro, Kain. ¡No estás en él!

¡Invoco a las marionetas del pasado!

¡A las del presente!

Y a las de épocas venideras

Moebius cae derrotado ante Kain…

Kain: Irónico. Viajando atrás en el tiempo y alterando el pasado, convertiste a Guillermo el Justo en la Némesis.

Moebius: Sí, has visto mi plan, vampiro, pero yo he visto tu destino. ¡El futuro dice que mueres!

Kain: Pero ya estoy muerto… ¡como ahora !

Kain recoge el objeto del Pilar del Tiempo en posesión de Moebius. Mortanius invoca a Kain…

Kain vo.: Sabía que el reloj de arena de Moebius era el foco de su magia de flujo temporal. Hasta nunca, hechicero. Las arenas del tiempo han cesado de fluir para tí.

Mortanius: Bien hecho, Kain. Ah, Moebius disfrutó tanto interpretando la parte de embaucador. Su guisa como Oráculo sirvió bien a su planes. Que pena que con todas sus tretas fallara su plan para ti.

Ven a mi, mi hijo muerto viviente. Apresúrate a llegar a los Pilares. El escenario esta preparado para el gran final. Tendrás tu venganza.

El gran Final

El Gran Final


Anarcrothe: ¡Nos traicionastes, Mortanius! ¡Mataste a Kain y lo converstiste en un monstruo! ¡Lo has vuelto en nuestra contra!

Mortanius: Así debía ser. La locura de Nupraptor envenenó a todas nuestras mentes. El Círculo había fallado a sus implacables obligaciones. Tenía que ser destruido.

Anarcrothe: ¿Que fallamos a nuestras obligaciones? ¡Idiota! ¡El Círculo existe para nosotros, nosotros no existimos para él! ¡Nuestros poderes salvarán o condenarán Nosgoth a nuestro antojo! ¡Quédate con nosotros, Mortanius, o muere!

Mortanius: ¡Entonces moriré!

Anarcrothe se enfrenta a Mortanius aunque no es capaz de vencerlo y es derrotado. Kain se presenta ante Mortanius…

Kain: Si el Círculo ha de ser destruido, tu también has de morir, nigromante. Admiro tu astucia, pero no escaparás a tu destino.

Mortanius: No, lo abrazaré. Pero mi muerte dejará paso a otro más con el que acabar, principito. ¡Acaba conmigo!

Kain se enfrenta a Mortanius en los Pilares y consigue vencerlo. La criatura que poseía a Mortanius toma entonces pleno control de su huesped y aparece ante Kain…

Lord Hylden: ¡Te tenías por rey cuando en realidad eras peón! Me has servido bien, Kain.

Kain: ¡No soy siervo de nadie!

Lord Hylden: Desde luego, que falta de visión. ¿No lo entiendes? El asesinato de Ariel y sus calculadas repercusiones no son sino el primer acto de mi teatro de marionetas, de las cuales tú eres el héroe trágico.

Adelante, pequeño vampiro, adelante…

Kain: ¡Vae Victus!

Kain consigue destruir al ser que habitaba en Mortanius. Tras ello, devuelve los dos últimos objetos a los Pilares…

Kain vo.: La magia de Anarcrothe estaba contenida en el metal de la balanza y finalmente sería liberada de vuelta al Pilar del que procedía.

Dejé la balanza de Anarcrothe tras el Pilar de los Estados.

Kain vo.: El orbe de la muerte de Mortanius le había dado al nigromante dominio sobre la tumba. Pensé en él como el último del Círculo. Pero… habló de otro.

Ante el Pilar de la Muerte, dejé el orbe de Mortanius.

Ahora sólo queda por restaurar el Pilar del Equilibrio. Ariel revela a Kain que él es el guardián del Equilibrio, el único que queda por morir…

Kain vo.: Soy el último Pilar. El último superviviente del Círculo de los Nueve. A mi elección el mundo será restablecido o condenado… A mi eleccion.

Kain vo.: Una vez abrace mis poderes comprendí que Vorador tenía razón. Somos dioses, dioses oscuros, y es nuestro deber consumir al ganado.

Ariel vo.: En vida fue un desconocido. Un noblezuelo más. En la muerte fue un desconocido. Pero escogiendo el olvido restauró el Equilibrio del mundo. La oscuridad no arrojó sombra.