~ Comienza el Legado ~

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16.10.07

Prólogo

Prologo

"Despertando en Meridian"

Cuatro siglos después de que el noble Kain sufriera la maldición de caminar de noche como vampiro y siglos antes de que éste gobernase el yermo de Nosgoth con su lugarteniente Raziel, su camino de conquista es detenido por un nuevo enemigo. Los Pilares de Nosgoth están en ruinas. Los vampiros vuelven a caminar por la Tierra y el legado de Kain continua…

Kain vo.: Me levanto de los espectros de los viejos sueños. Sin quererlo, lanzado sobre mareas de dolor que suben y bajan, que me dejan dolorosamente despierto y repugnantemente vivo.

Fue entonces cuando la vi por primera vez.

Umah: ¡Buenas tardes! No esperaba que despertases tan pronto. ¡Nos sorprendes!

Kain vo.: Mi mente estaba fragmentada, como un cristal roto.

Kain: ¿Dónde estoy? No recuerdo

Umah: Sí, dijeron que tu memoria se vería afectada por un sueño tan largo. Con el tiempo, eso pasará.

Soy Umah, y estoy aquí para ayudarte. Tu nombre es Kain y en otro tiempo fuiste muy poderoso en la Tierra.

Kain: Sé cómo me llamo, ¿pero mi pasado…? Sólo recuerdo fragmentos.

Umah: Que te hayas despertado es un todo milagro. Cuando te encontramos, sólo quedaba un último aliento de vida en tu cuerpo. Te alimentamos… te cuidamos… y ahora ya te levantas y caminas de nuevo.

Kain: ¿Quién es ese “él” del que hablas? ¿Y qué es este lugar?

Umah: Estás en la ciudad de Meridian. Capital del país de Nosgoth, las tierras que una vez intentaste conquistar y gobernar.

Dime, ya recuerdas tu nombre. ¿Recuerdas también tu carácter?

Kain: Naturalmente.

Umah: En ese caso, déjame mostrarte el futuro:

Has estado dormido durante doscientos años. En ese tiempo, esto es lo que le ha pasado a Nosgoth.

Umah: Fuiste un gran general, al mando de un ejército de vampiros. Pero los poderes a los que te enfrentaste eran demasiado fuertes para ti. Fuiste abatido. Tus ejércitos derrotados, dispersados y destruidos. Todo el mundo pensó que estabas muerto.

Kain: ¿Quién me derrotó?

Umah: Los Sárafan. Un ejército de humanos que juraron erradicar a todos los vampiros del mundo. Un nuevo lider los volvió a agrupar y con una nueva clase de magia que resulta mortal para nuestra raza. Destruyó nuestro ejército y a la mayoría de los vampiros. Tú fuiste derrotado en un combate mortal por su lider: Lord Sárafan.

Pero ese no es el final de la historia. Con la excusa de proteger el país de la amenaza de los vampiros, los Sárafan se han hecho con el control de Nosgoth y su gobierno no es de lo más amable. Durante doscientos años, los Sárafan han esclavizado a los humanos con dureza y han capturado y aniquilado a todos los vampiros que han encontrado.

Kain: Sin embargo no han tenido éxito.

Umah: Todavía no. Y ahora con tu ayuda, nuestra esperanza es derrotar a los Sárafan y restaurar el orden en la ciudad.

Kain: ¿El orden natural? ¿Vampiros cazando a humanos?

Umah: Naturalmente.

Kain: Pero has dicho "nuestra esperanza". ¿Quienes sois?

Umah: Somos la Cábala. La Resistencia de los vampiros. Trabajamos para debilitar el poder de los Sárafan en cualquier parte. Pero estamos perdiendo. Con la nueva magia que utilizan, la magia de Glifo, son capaces de encontrarnos y matarnos. Nuestras filas están menguando. Sin ayuda, no podremos sobrevivir. Te necesitamos, Kain.

Kain: Naturalmente no me trajísteis de vuelta sólo por amabilidad. Debe haber un precio.

Umah: Necesitamos que ayudes a la Resistencia. Conocen nuestras caras. Nos matarían en cuanto nos viesen. Pero tú perteneces al pasado. Hace mucho que estás muerto y enterrado. Puedes llegar a donde nosotros no podemos. Eso nos da una pequeña ventaja.

Kain: Esto está muy bien para vosotros. ¿Y por qué se supone que iba a ayudaros? ¿Cual será mi recompensa? ¿Eterna gratitud?

Umah: ¿Tanto has cambiado? Lord Sárafan te derrotó. ¿Acaso no quieres matarle? Cuando lo hayas destruido, podrás continuar con tu lucha por el poder. Recuperar a tu ejército y gobernar por fin este país. ¿Ya no te atrae la sed de venganza y el ansia de poder? ¿Tan muerto estás?

Kain: Creo recordar que ya he sido utilizado por otros antes. Y no me fue bien.

Umah: Esta vez vencerás. Somos tus aliados. No te traicionaremos. Lo que queremos de ti es sencillo. No ocultamos nada. Si tú tienes éxito, lo tenemos todos.

Kain: ¿Me pides que confíe en tí?

Umah: Debemos confiar el uno en el otro. Juntos podemos derrotar a Lord Sárafan. Cuando él haya muerto, su orden se derrumbará. No son más que unos estúpidos. Pero hay otros peligros aparte de los Sárafan que debemos superar.

Kain: ¡No me preocupan los peligros! ¡Me temerán! ¿Me oyes? Dime dónde puedo encontrar a Lord Sárafan. Habré acabado con él en menos de una hora.

Umah: ¡Ja, que arrogante! Si fuera tan sencillo, ya lo habríamos hecho nosotros, Kain. Y tú aún estás demasiado débil para enfrentarte a él. Además, está protegido por otros vampiros.

Kain: ¿Vampiros al servicio de los Sárafan? ¿Están locos?

Umah: Valoran sus vidas. Mientras estén al servicio de Lord Sárafan, él les permitirá vivir.

Kain: Disfrutaré destruyéndolos.

Umah: Tendrías suerte de sobrevivir a un encuentro así, al menos hasta que te pongas más fuerte. Pero si vences, podrás absorber la sangre de sus venas y así conseguir nuevas destrezas. Para nuestra raza, esas son las Dotes Oscuras.

Kain: Estoy deseando encontrarme con esos traidores a nuestra raza… ¡¡Aaaarrrghh…!!

Kain siente un fuerte dolor en el pecho…

Kain vo.: ¡Me gira todo! ¡Me duele el cuerpo! ¡Estoy demasiado débil!

Umah: Tienes la Sed. Ven, vampiro. Es hora de alimentarte.

Kain: ¡Sí!

Capitulo 01: Los barrios bajos


Los barrios bajos

"Bienvenido a Meridian"


Umah sus.: Kain, no tengas miedo.

Kain: ¡Vaya! ¿Qué magia es esta?

Umah sus.: Estoy usando el susurro, Kain. Una aptitud natural de los vampiros. De esta forma podemos estar en contacto incluso a grandes distancias.

Kain: ¡Sí! Ya lo recuerdo.

Kain vo.: Ella ha estado en mi mente. Casi llegué a creer que yo la había llamado.

Umah sus.: No te preocupes, no puedo leer tus pensamientos. Sólo puedo hablarle a tu mente y escuchar tus respuestas. Ahora baja por esa calle. Te estaré esperando.

Kain va calle abajo hasta volver a encontrarse con Umah…

Umah: Bienvenido a los barrios bajos. Nos encontramos en la parte más ruinosa de la ciudad, donde poca gente se atreve a aventurarse. Un lugar perfecto para entrenarte.

Kain: ¿Entrenarme? ¿Me has tomado por un perro

Umah: Tu memoria ha sido destruida y tu cuerpo ha yacido aletargado durante doscientos años. Debes recobrar tus habilidades para que puedas ser de alguna utilidad para la Cábala. Tienes que aprender a luchar y a sobrevivir.

Kain: Pensaba que me habías tomado para alimentarme.

Umah: Paciencia, vampiro. Primero, ten siempre en cuenta que eres más fuerte y rápido que los mortales. Capaz de saltar más alto y más lejos que ningún humano. Cuando tu camino esté bloqueado, busca un lugar para saltar. Ahora reúnete conmigo aquí.

Kain sube sin dificultades…

Umah: Excelente. Y tampoco olvides que tienes la habilidad de flotar. Cuando estés en una repisa como esta, puedes descender flotando silenciosa y cuidadosamente. Esto será importante cuando te entrene para matar. Ahora sígueme.

Kain vo.: Descubrirá que necesito poco entrenamiento para matar.

Umah sus.: Te espero al final de esta calle, Kain. Si encuentras el camino bloqueado, usa cualquier objeto a tu alcance para continuar.

Kain entra en una habitación y vuelve a encontrase con Umah…

Kain: Esta ciudad es un laberinto.

Umah sus.: El mejor terreno de caza. Dime Kain, ¿estás hambriento?

Kain: Sí.

Umah: Tengo a un prisionero esperándote ahí abajo. Un matón de una banda local de criminales. Intentaba asesinar a otra víctima indefensa pero en su lugar se encontró conmigo.

Kain: Ahórrame la moraleja y llévame hasta su garganta.

Umah sus.: Entonces bebe. Te esperaré abajo.

Kain absorbe la sangre del hombre encadenado…

Umah: Veo que te has recuperado.

Kain: Sí.

Umah: La sangre es tu vida. Sin ella morirás. Si estás herido, busca sangre para restablecer tu vitalidad.

También debes saber que bebiendo la sangre de otros, gradualmente te volverás más fuerte y difícil de matar. Nosotros lo llamamos "Conocimiento Vampírico". De cuantas más criaturas bebas su sangre, más Conocimiento obtendrás y mayor será tu salud.

No dejes a ningún enemigo con vida, Kain. Necesitarás su sangre y su Conocimiento para sobrevivir. Ahora continuemos.

Kain llega a los muelles de Meridian…

Umah: Aunque en muchos aspectos somos superiores a los humanos, también tenemos algunas debilidades que ellos no poseen. Aunque el agua da vida a los humanos, para los vampiros es mortal. Su roce quema nuestra piel y la inmersión en ella puede matarnos. Evítala a toda costa.

También debes saber que, repartidas por Meridian, hay reliquias de nuestros antepasados. Son inútiles para los humanos. Sólo los vampiros pueden acceder a ellas y usar su poder. Búscalos durante tu viaje.

Umah le muestra a Kain una barrera hecha con energía de Glifo…

Umah: Ya te he hablado de nuestros mortales enemigos, los Sárafan. Su cruzada es destruir a todos los vampiros y para ello, han desarrollado defensas especiales. Ahí puedes ver una puerta de protección.

Kain: ¿Qué función tiene exactamente?

Umah: Tan sólo con tocarla, arderás como el fuego. Los Sárafan han levantado estas protecciones por todo Meridian. No podemos seguir por este camino. Sígueme a las alcantarillas.

En las alcantarillas, Umah se dispone a poner a prueba las habilidades de Kain…

Umah: Tu capacidad para sobrevivir dependerá de tu habilidad para luchar. Ha llegado el momento de que aprendas a matar.

Primero debes aprender cómo enfrentarte a un enemigo y como defenderte.

Bien. Tu primera línea de defensa es tu agilidad. Puedes esquivar a un adversario utilizando tu velocidad sobrehumana. Practícalo ahora. También, puedes defenderte bloqueando los ataques. Ahora te golpearé. No te preocupes, no usaré mis garras. Bloquea mis ataques y pasaremos a la siguiente lección.

Umah ataca a Kain. Cuando éste consigue bloquear todos sus ataques, Umah prosigue…

Umah: Todos estamos armados con un arma natural: Nuestras garras. úsalas para matar a tus enemigos. Puedes practicar atacándome.

Ahora Kain golpea varias veces a Umah…

Umah: Si ves que un enemigo está agotado, aprovecha para apresarlo. Una vez apresado puedes arrojarlo a gran distancia. Pero si pones más energía a tus ataques, también podrás romper las defensas a tus adversarios.

Kain agarra a Umah por el cuello y la vapulea…

Umah: ¡Excelente! La lección ha terminado… de momento. Continúa a través del alcantarillado. Me reuniré contigo dentro de poco.

Umah desaparece y Kain prosigue através de las alcantarillas…

Umah: ¡Por fin has llegado!. Detrás de esta puerta, está tu primera prueba real. Una banda de criminales ha acampado más adelante y uno de ellos permanece de guardia ajeno al destino que le espera.

Debes matarlo, Kain. Tienes la habilidad para bloquear y esquivar sus ataques. Acaba con él usando tus garras. Cuando lo derribes, bebe su sangre para recuperarte de cualquier herida que hayas sufrido. Te estaré observando.

Tras vencer al bandido y beber su sangre, Kain continúa hasta llegar a un cementerio donde hay una neblina a ras de suelo…

Umah sus.: Además de nuestra superioridad física, los vampiros también poseemos dotes oscuras. Son nuestras habilidades sobrenaturales. La Maldición evoluciona de forma diferente en cada uno de nosotros.

Kain, parte de tu antiguo poder se ha debilitado durante tu larga hibernación, pero todavía retienes una dote oscura única. Puedes usar la niebla en beneficio propio. Tienes la habilidad de transformarte en niebla y volverte prácticamente invisible. Puedes moverte silenciosamente para acabar con tu presa por la espalda.

Cuando te superen en número, busca niebla desde la cual matar a tus enemigos silenciosamente. Si te persiguen, puedes ocultarte en la niebla para escapar. Ahora usa esa dote para matar a aquellos que tienes ante ti en el cementerio. Te dejaré continuar cuando termines.

Tras eliminar a los humanos del cementerio, Kain sale de él y se vuelve a encontrar con Umah…

Al avanzar, Kain encuentra un interruptor que funciona con energía de Glifo…

Kain: ¿Qué clase de brujería es esta?

Umah: Eso es energía de Glifo, una nueva forma de magia que apareció con el surgimiento de los Sárafan. Suministra energía a todo Meridian. La puerta que ves, se puede abrir usando esa energía. Activa el cajetín del glifo. Eso proporcionará energía a la palanca de la puerta y te permitirá abrirla.

Kain: Ya veo.

Umah:

Kain activa el cajetín y abre la puerta…

Umah: ¡Bien hecho! Los glifos son controlados por los Espectros del Glifo. Una sociedad secreta de Meridian. Puedes verlos trabajando en los glifos de vez en cuando. Rara vez hablan con la gente y se sabe muy poco sobre sus orígenes.

Más adelante está el mercado donde la escoria de Meridian se entretiene con su sucio comercio. Más allá del mercado, está el puente que lleva a la Ciudad Inferior. Dirígete hacia el este, hasta el puente. Me reuniré contigo allí.

Kain: ¿Adónde te diriges?

Umah: Me adelantaré para asegurarme de que no te encuentras con patrullas Sárafan. Todavía no estás preparado.

Kain: Que gran confianza en mi. Abandonarme para que me las arregle yo solito.

Umah: Considéralo un acto de buena voluntad.

Kain se abre paso hasta el puente…

Umah: Ven, por aquí. Sígueme.

Kain: ¿Dónde vamos?

Umah: Te llevo al Santuario, el corazón de La Cábala. Es hora de que conozcas a nuestro lider.

Kain vo.: Había llegado el momento de conocer los planes del que se hacía llamar lider y conocer cuales eran los planes que tenía para mi. Umah me había adelantado algunas cosas.

Umah: Kain por aquí.

Un centinela Sárafan se percata de la presencia de Umah y da la alarma. Kain queda separado de esta por una barrera de Glifo…

Soldado: ¡Vampiro! ¡Aquí! ¡Cerrad la puerta!

Umah: Kain, debes encontrar el modo de llegar hasta la Ciudad Inferior. El Túnel del Contrabandista te llevará hasta allí.

Soldado: ¡Vampiro pestilente, muere!

Umah: Ve al Gran Hotel, en los barrios bajos. Allí te espera un contacto. él te dirá dónde tienes que ir.

Soldado: ¡Apestoso y piojoso demonio chupasangre!

Umah: ¡Deprisa Kain! ¿Quieres morir ahora? Ven aquí y acabemos con esto.

Soldado: ¡Vuelve!

Umah hace que el soldado la siga a lo largo del puente…

Kain vo.: Estaba solo. En una ciudad que había cambiado demasiado. En un país bajo el influjo de una maldición. ¿Debería seguirla como me pidió? ¿O debería seguir mi camino y encontrar respuestas? Pero las respuestas me esperaban en el Santuario. Después de eso, sabría lo que tenía que hacer.

Kain llega al Gran Hotel y se encuentra con el contacto del que Umah le habló…

Kain: Me dijeron que me reuniera aquí con alguien.

Humano: ¿Quién anda ahí? Tú debes de ser Kain.

Kain: Y tú eres humano. Resulta curioso que ayudes a alguien como yo.

Humano: Los humanos odiamos a los Sárafan. Las cosas que hacen no están bien. No son normales. Si tu raza puede derrotarlos, yo te ayudaré.

Kain: Debo encontrar la guarida del contrabandista.

Humano: La entrada está más cerca de lo que te imaginas. Por ahí llegarás a la Guarida del Contrabandista. Pero ten cuidado. Hay granujas que te atacarán en cuanto te vean.

Kain: En ese caso, morirán.

Humano: Espera. Dile a Umah que te he ayudado. Por favor, me prometió la Dote Oscura si hacía lo que me pedía. Se lo dirás ¿Verdad?

Kain: Estoy seguro de que Umah te dará todo lo que te mereces.

Durante la conversación de Kain con el humano, una misteriosa figura aparece y se oculta tras Kain. Cuando éste avanza por el túnel, el oculto personaje degüella al humano.

Capitulo 02: La guarida

La guarida

"Criaturas de la noche"


Umah sus.: Saludos, Kain.

Kain: Evitaste a los guardias.

Umah sus.: Sólo eran humanos. Bienvenido a una de las glorias de nuestra bella ciudad: la guarida del Contrabandista.

Si los barrios bajos te han parecido miserables descubrirás que este lugar es todavía peor. Ladrones y rufianes gobiernan las calles y por supuesto los Sárafan tienen sus propios negocios turbios.

Aparte de problemas, no esperes mucha ayuda de sus habitantes.

Kain: No necesito su hospitalidad. ¿Dices que debo encontrar la guarida del Contrabandista?

Umah sus.: Sí. Está oculto en algún lugar de este barrio, no sé dónde. Le he pedido a un miembro de la Cábala que te ayude. Lo encontrarás en la taberna, en lo más profundo del barrio.

Kain: ¿Cómo sabré quién es esa persona?

Umah sus.: Él te reconocerá. Encuentra la taberna rápidamente. Hablaremos de nuevo más tarde.

Adentrándose en el barrio, Kain llega hasta la taberna en la que encuentra a la persona de la que Umah le habló…

Humano: Señor, permítame un momento.

Kain: ¿Me conoces?

Humano: Recibí instrucciones para encontrarle. Sí sí, señor, soy simpatizante de la Cábala, señor, como muchos en esta ciudad. Estoy aquí para ayudarle.

Kain: Entonces hazlo. No faltaba más.

Humano: El túnel del Contrabandista que busca está oculto en una caverna subterranea. Los ladrones entran por un camino que hay en el exterior de la iglesia, pero no permiten entrar a nadie más. Usted, señor, debe ir más allá de la iglesia y encontrar un elevador. Éste le llevará bajo tierra.

Kain: ¿Dónde se encuentra exactamente ese elevador?

Humano: En una manzana derruida del barrio más allá de la iglesia. Señor, recuerde que en la iglesia sólo pueden entrar los ladrones. Los guardias le atacarán en cuanto le vean.

Kain: Tendré cuidado.

El tabernero se percata de la presencia del vampiro. Enseguida da la voz de alarma…

Tabernero: ¡Socorro! ¡Que alguien me ayude, por favor! ¡Guardias! ¡Llamad a los Sárafan!

Los guardias Sárafan acuden y se quedan vigilando la puerta principal.

Tras salir de la taberna por el pasaje secreto, Kain continua su camino hasta que llega a una estancia en la que encuentra a un viejo conocido…

Faustus: Bueno, bueno… Nuestro señor estaba en lo cierto. Estas vivo, Kain. ¿Ya no recuerdas a quien te sirvió tan bien?

Kain: ¡Eres Faustus!. Uno de los legionarios de mi ejército de vampiros. Entonces un soldado más, pero ahora un traidor a nuestra raza.

Faustus. Entonces es cierto. Apenas puedo creerlo. Los vampiros se han vuelto contra su propia raza.

Faustus: ¿Qué es nuestra raza? Sirviendo a los Sárafan tengo protección y poder. ¿Y quién mejor para cazar a un vampiro que otro vampiro más poderoso?

Kain, la Historia la escriben los vencedores. ¡Esa es mi raza!

Kain: ¿Cuántos de los nuestros han sido destruidos por los Sárafan? ¿Cuántos han muerto a tus manos?

Faustus: No me preocupan aquellos destinados a morir. No lloré por ellos y no lo haré por ti.

Kain: Mira a tu alrededor, Faustus. ¿Crees tener la victoria ahora?

Faustus: Un leve contratiempo. Nuestro señor sabe de tu presencia. Te derrotó antaño y terminará contigo ahora.

Kain: Pero tú nunca sabrás cómo terminara porque acabaré contigo antes.

Tras demostrar Kain a Faustus su inferioridad en la lucha, éste huye hacia otra sala…

Faustus: Tengo una sorpresa para ti, Kain.

Tras conseguir derrotar por completo a Faustus, Kain se apropia de la dote oscura de Faustus…

Capitulo 03: La ciudad inferior

La ciudad inferior

"Nos reunimos en las tinieblas"


Umah: ¡Bien hecho, Kain! Has demostrado tu ingenio al negociar la Guarida del Contrabandista. Quizás nuestro líder tenía razón respecto a ti después de todo.

Kain: ¡Ah, sí! El líder misterioso. Quizás me digas ahora de quién se trata.

Umah: No te diré su nombre para que siga siendo un secreto pero ya es hora de que os encontreis. Debes ir al Santuario, nuestro cuartel general. Allí encontrarás a nuestro líder.

Kain: Ve aquí… ve allí… ¿Quién te has creido que soy? ¿Tu chico de los recados?

Umah: Ahora no eres un general, Kain. No estás en posición de exigir. Ve al Santuario y espérame allí. Mis órdenes son investigar el Barrio Industrial del norte de la ciudad. Me reuniré contigo en el Santuario y llevaré todo lo que descubra.

Kain: ¡Necesito respuestas, muchacha! Quiero a Lord Sárafan.

Umah: Igual que todos nosotros, Kain, pero el momento debe ser el oportuno y tú debes estar preparado.

Kain: No cometas el error de subestimarme.

Umah: No lo haré. Eres nuestra última esperanza. No dejaré que te pierdas por una acción prematura.

Kain: ¿¡Entonces dónde está ese santuario!?

Umah: Cerca de la taberna "El Cuervo Rojo". Habla con la tabernera. Ella te dirá lo que has de hacer.

Kain vo.: ¿Por qué la obedecí? ¿Por qué confié en ella aunque sólo fuera por un momento? Siempre había sido independiente, pero en esta ocasión…

Umah: Hoy me has dejado impresionada, Kain. Pronto volveremos a trabajar juntos y libraremos a nuestro país de esta plaga.

Adentrándose en la ciudad, Kain encuentra bloqueado su paso a la zona de los trabajadores…

Duncan: Esta área está restringida. Esta noche el paso es solamente para trabajadores.

Kain: Soy del turno de noche.

Duncan: Entonces dime ¿para quién trabajas?

Kain: No trabajo para ningún hombre.

Duncan: ¡Mueveté y no me hagas perder el tiempo!

Kain: Nos volveremos a ver. Pronto.

Kain se adentra en los barrios y llega hasta la taberna que Umah le indicó…

Tabernera: ¿Qué puedo ofrecerte?

Kain: Información. Me envía Umah. Tú tienes un mensaje para mi.

Tabernera: Yo sólo sé lo que ellos me dijeron.

Kain: ¿Y quiénes son ellos?

Tabernera: ¡Lo prometo! ¡Estaba oscuro y no podría decir de dónde venía la voz! ¡Era como si la misma noche me hubiera hablado!

Me dijo que te diera el mensaje: “Busca al vendedor cerca del almacén porque él tiene noticias para ti”.

Kain: ¿Eso es todo?

Tabernera: ¡No! Si le dices a ese estúpido de Duncan que trabajas para los comerciantes de Duckets, te dejará pasar por la puerta que lleva a la zona de los trabajadores.

Tras hablar con la tabernera, Kain se dirige hacia el humano que guarda el acceso de los trabajadores…

Duncan: Ya te lo dije antes. ¡Obreros!

Kain: Trabajo para los comerciantes de Duckets. Ahora déjame pasar.

Más adelante, encuentra a otro vigilante que guarda el camino al Santuario…

Humano: Necesitas la contraseña para entrar.

Cerca de ahí, encuentra al vendedor que la tabernera le dijo…

Kain: Buenas noches, amigo mío.

Vendedor: ¿Puedo ayudarle, señor?

Kain: Umah me ha enviado. Tú y yo tenemos que hablar.

Vendedor: ¡Ah! Eres uno de ellos ¿verdad?

Kain: ¿A qué te refieres?

Vendedor: No importa. Entonces ¿estás buscando el Santuario?

Kain: Correcto.

Vendedor: Está oculto debajo de la tienda de la Señora Azul, en la parte este del distrito. Los guardias han cortado casi todas las calles esta noche así que no será fácil llegar hasta allí.

Tejados, callejones e incluso alcantarillas siempre se ofrecen para quienes desean evitar llamar la atención. Sin embargo, aquellos que las habitan pueden no ser muy amistosos.

Lo primero que tendrás que hacer es cruzar la puerta por aquel callejón. La contraseña es: “Noche eterna”. Te dejará pasar.

Kain: Gracias

Con el conocimiento de la contraseña, Kain regresa al puesto del anterior centinela…

Humano: ¿Contraseña?

Kain: “Noche eterna

Humano: Espera…

Con el conocimiento de la contraseña, Kain regresa al puesto del anterior centinela…

Centinela Sárafan: ¿Qué criatura merodea en la oscuridad? Sal de ahí y muere

Tras cruzar el puesto de guardia, Kain llega a una plaza repleta de cadáveres. Allí ecuentra a otro vampiro…

Sebastian: ¿Qué pobre alma ha tenido la desgracia de interrumpir mi comida?

Kain: Una que comparte tu sed y tu maldición.

Sebastian: ¡Oh! Una voz del pasado. Entonces los rumores son ciertos. Kain camina de nuevo sobre Nosgoth.

Kain: ¿Por qué me conoces, criatura?

Sebastian: Como me gustaría acabar contigo aquí y ahora, sin embargo me requieren en otro sitio. Buenas noches.

Kain: ¡Espera!

Kain persigue al misterioso personaje…

Sebastian: ¿Te gusta mi trabajo, Kain? Esta noche la cena ha estado muy bien.

Kain: Eres un carnicero descuidado, vampiro. Pones en peligro tu presencia con esta sangría.

Sebastian: Pero no es mi presencia lo que está en peligro, Kain. Es la tuya.

Kain: Entonces trabajas para los Sárafan.

Sebastian: ¡No trabajo para nadie excepto para mi mismo! Ah, había olvidado lo mucho que odiaba tu tono arrogante. Será un placer callarte para siempre. Muy pronto nos volveremos a encontrar.

Kain llega al santuario de la Cábala. Allí encuentra a Vorador…

Kain vo.: ¡Vorador! El sado-hedonista reformado del bosque Termangente. Lo conocí antes de que adoptara su nuevo papel de patriarca. Todavía sigo sin confiar en él.

Kain: ¡Ah, sí! ¿Quién sino el padre de los vampiros dirigiría la Resistencia? Es un honor para mi, Vorador.

Vorador: No necesito falsas cortesías de tu parte, Kain. Somos aliados sólo por necesidad, aunque te doy la bienvenida al Santuario.

Kain: No tiene el esplendor de tu antiguo castillo, pero supongo que dará igual.

Vorador: Cumple su función, pero no tenemos tiempo. El poder de los Sárafan crece día a día. Pronto todos nuestros refugios serán destruidos. Nos enfrentamos de nuevo a nuestra extinción.

Kain: En otra ocasión ya pensaron que nos habían destruido y les has demostrado su error. Creaste una nueva raza, algo que yo nunca podría haber hecho, y pronto yo tuve mi ejército.

Vorador: Ahora estamos divididos y muriendo.

Kain: Entonces despierta y crea más hermanos de nuestra raza.

Vorador: Se necesita tiempo y energía para crear un vampiro. No tengo la fuerza, no como Umah te dijo. Debemos matar a Lord Sárafan. Cuando él esté muerto, su poder se deteriorará. Has llegado muy lejos, Kain, y has mostrado ser nuestro mejor aliado. Debemos planear nuestro ataque.

Soldado vampiro: ¡Vorador!

Vorador: ¿¡Qué!?

Soldado vampiro: ¡Ha sucedido lo peor! Perdóneme señor. Umah ha sido capturada.

Vorador: ¿Capturada? ¿¡Cómo!?

Soldado vampiro: Umah estaba investigando el edificio principal del Barrio Industrial como usted solicitó. Yo me quedé de guardia fuera. Ella me susurró que había encontrado algo importante.

Vorador: ¿De qué se trata?

Soldado vampiro: No lo sé. Antes de que pudiera decírmelo fue descubierta por caballeros Sárafan. Acudí en su ayuda pero había demasiados guardias por todas partes. No pude llegar hasta ella. Les oí decir que la llevarían a la fortaleza Sárafan para ser ejecutada en público.

Vorador: ¡No!

Soldado vampiro: Entonces los guardias comenzaron a perseguirme y tuve que huir. ¡Suplico perdón, Vorador!

Kain: Necesitamos su información.

Vorador: Necesitamos salvar su vida, Kain.

Kain: Por supuesto. ¿Y debo rescatarla yo, señor?.

Vorador: Nosotros no podemos acercarnos a la fortaleza, seríamos descubiertos inmediatamente. Tú tienes el poder de disfrazar tu presencia, pero la entrada principal de la fortaleza está muy vigilada. Debes hablar con el obispo de Meridian.

Kain: ¿Un obispo es nuestro aliado?

Vorador: La promesa de la inmortalidad puede ser muy persuasiva para un obispo cuya fe en la vida eterna no es muy fuerte. El obispo conoce una entrada secreta a la fortaleza Sárafan. Le encontrarás en la Ciudad Superior. Dile que vas de mi parte y te permitirá entrar en la fortaleza.

Kain: ¿Y si Umah está muerta cuando llegue?

Vorador: En ese caso, su descubrimiento morirá con ella y con él nuestra esperanza. Vete, Kain, y encuentra al obispo. La vida de Umah depende de ti, igual que las nuestras.

Capitulo 04: La ciudad superior

La ciudad superior

"Una cuestion de fe"

Nada más entrar en la ciudad, Kain encuentra a otro viejo conocido…

Marcus: ¡Entonces, los rumores son ciertos!

Kain: ¡Marcus! Viejo amigo.

Marcus: Has elegido mal las palabras, Kain. No somos amigos.

Kain: ¿Vas a estropear esta reunión con viejas rencillas? Cierto. No nos separamos con una gran relación.

Marcus: ¡Intentaste matarme!

Kain: Parece que no lo conseguí.

Marcus: Temías mis poderes cada vez mayores. Sabías que un día sobrepasarían los tuyos. ¿Por eso es por lo que me suplicaste que luchara a tu lado cuando comenzaste la guerra sobre Nosgoth?

Kain: ¿Suplicarte? Yo nunca suplico.

Marcus: En tu arrogancia, pensaste que ya estaba muerto. Pero yo era más fuerte de lo que pensabas. Salí arrastrándome de mi refugio y huí para ocultarme.

Kain: Ah, ese es el Marcus que recuerdo.

Marcus: Cuando los Sárafan acabaron por vencer, sabía que mi destino estaba al lado de Lord Sárafan. Me ofrecí al bando vencedor.

Kain: Siempre supe de tu oportunismo cobarde y rastrero. Que pena que mi escasa puntería te haya causado tanto sufrimiento. Esta vez morirás para siempre. Te lo prometo.

Marcus: No, Kain. Una vez más me subestimas. Las dotes oscuras se manifiestan de un modo diferente en cada uno. Durante tu ausencia, mis poderes han aumentado enormemente.

Ahora tengo el poder de encantar a cualquier ser vivo, de subyugar sus mentes y obligarlas a cumplir mi voluntad. Te arrodillarás ante mi, Kain, y Lord Sárafan se alegrará de conocer a mi nuevo esclavo. Ahora, ¡obedéceme!

Marcus utiliza su poder para dominar a Kain, pero no puede hacerse con el control…

Marcus: ¿Qué? ¡Imposible!

Kain: ¿Con qué criaturas has estado practicando? ¿Estúpidos y torpes mortales con sus mentes llenas de negocios y estiercol? Mi mente es demasiado fuerte para tus poderes.

Marcus: No importa. Mi poder mental aún me permite leer tus pensamientos. Buscas al obispo de Meridian, ¿verdad? Él tiene alguna información que tú necesitas.

Kain: Un truco inteligente.

Marcus: Te aseguro que nunca obtendrás esa información. Puede que encuentres al obispo, Kain, pero cuando lo hagas, ya estará muerto.

Kain: No si lo encuentro antes.

Marcus utiliza su poder mental para hechizar a soldados y que entretengan a Kain mientras él huye. Marcus se dirige después hacia otro centinela Sárafan…

Marcus: ¡Eh, tú! ¡Vas a llevarme a casa del obispo ahora mismo!

Soldado Sárafan: Tenemos órdenes de buscar a un vampiro.

Marcus: ¡A mi no, estúpido! ¡Ya me conoces! ¡Kain! ¡Kain es a quién tú buscas!

Soldado Sárafan: Bueno, no creo que se pare a decirnos su nombre.

Marcus: Teneis que matarle en cuanto le veáis.

Soldado Sárafan: Esas son nuestras órdenes.

Kain llega hasta la calle, persiguiendo a Marcus. Vorador susurra a Kain…

Vorador sus.: Kain, soy Vorador. Debes llegar a la mansión del obispo al otro lado de la ciudad. Sólo él puede mostrarte el camino a la fortaleza Sárafan. Se ha establecido el toque de queda, así que ten cuidado en las calles. Los guardias buscan a cualquier sospechoso y te atacarán si te ven.

Más adelante, Vorador aconseja a Kain un modo de entrar en el edificio…

Vorador sus.: Kain, la mansión del obispo está cerca. Sin embargo, las patrullas Sárafan han bloqueaado todas las calles. Puedes intentar engañarlos para que abran las puertas. Encuentra la torre del reloj y haz sonar la campana. Los obreros pensarán que ha llegado la hora del relevo y abrirán las puertas.

Llegando a la mansión del obispo, Kain observa a Marcus dirigirse a un centinela Sárafan…

Soldado Sárafan: Tenemos órdenes de buscar a un vampiro.

Marcus: Teneis que matarle en cuanto le veáis.

Kain, una vez entro de la mansión, encuentra a uno de los sirvientes del obispo al que interroga…

Kain: ¡Eh, tú! ¿A qué te dedicas aquí? ¿Quién eres?

Mayordomo: Le ruego que tenga piedad, buen señor. Yo soy… era el mayordomo del obispo de Meridian. Pero los Sárafan ahora están dentro. Pensé que sería mejor esperar aquí.

Kain: ¿Por qué están aquí?

Mayordomo: Acusan al obispo de ayudar a la resistencia de los vampiros. Están buscando pruebas. Se lo ruego, no les diga que estoy aquí. Haré lo que sea.

Kain: Sí. Lo harás. Dime dónde puedo encontrar al obispo.

Mayordomo: No puedo. Quiero decir que no lo sé.

Kain: ¿Te hará cambiar de idea si te digo que me envía Vorador, vampiro de la Resistencia? ¿O simplemente tendré que rajarte el cuello y continuar mi búsqueda? Dejaré que decidas.

Mayordomo: La catedral. Ha huído allí. Pensó que allí estaría a salvo.

Kain: Un lugar santo no detendrá a sus perseguidores. ¿Dónde está la catedral?

Mayordomo: Hacia el noreste. Pero no te servirá de nada. No podrás entrar sin la autorización adecuada.

Kain: Te sugiero que me indiques el camino, ahora.

Mayordomo: Naturalmente, señor. Por aquí, señor. Es un placer para mi servirle. Este túnel le llevará de nuevo a las calles.

Kain: Gracias. Buenas noches.

Siguiendo las indicaciones del mayordomo, Kain entra en la catedral y encuentra allí al obispo…

Kain: Busco información para entrar a la fortaleza Sárafan. Debe mostrarme el pasaje para entrar. Me envía Vorador.

Obispo: Aaaggghhh…

Kain: ¿Qué te sucede? ¡Habla!

Marcus: Sólo habla si yo se lo ordeno.

Kain: ¿Qué?

Marcus: Has llegado demasiado tarde, Kain. Está completamente subordinado a mi.

Kain: Libéralo y puede que te deje con vida.

Marcus: Soy yo quien tiene las cartas ahora, Kain. Ríndete ante mi o acabaré con él.

Kain: ¿Qué me importa a mi la vida de un mortal? Sin embargo, la idea de matarte por fin me atrae. Dime, Marcus, ¿de verdad crees que puedes detenerme?

Marcus: ¡No te acerques! No puedes vencer. El obispo no te dirá nada mientras siga bajo mi control. Y tú, jamás me atraparás.

Marcus huye perseguido por Kain. Finalmente, éste le da caza y comienza la pelea...

Tras derrotar a Marcus, Kain consigue apropiarse de su dote oscura. Después encuentra que el obispo que ha vuelto en sí…

Kain: ¡Anciano! ¿Seguís vivo?

Obispo: ¿Yo? ¡Sí! Sí, estoy vivo. He de darte las gracias por haber destruido a ese demonio. Me robó mi mente.

Kain: Era un principiante. Obispo necesito su ayuda. Vorador me ha enviado para conseguir entrar en la fortaleza Sárafan. Uno de nuestros miembros está encerrado allí.

Obispo: Entrar en la guarida de la bestia no parece lo más inteligente, pero sí, te ayudaré. Te llevaré hasta allí. Te enseñaré la entrada.

Capitulo 05: La fortaleza Sárafan

La fortaleza Sárafan

"La casa de mi enemigo"

Vorador sus.: Bien hecho, Kain. Al fin has entrado en la fortaleza Sárafan.

Kain: No sin dificultades. He encontrado a otro viejo amigo por el camino: Marcus.

Vorador sus.: Ya veo. ¿Entonces debo suponer que otro de los guardianes de Lord Sárafan ha caido?

Kain: Sí.

Vorador sus.: En varias ocasiones intenté persuadir a Marcus de que se uniera a nosotros pero no me hizo caso.

Kain: Mis argumentos fueron más convincentes.

Vorador sus.: Presiento que Umah está retenida en la parte más alta de la fortaleza. Debes darte prisa, pronto será ejecutada.

Kain: ¿Dónde está Lord Sárafan? ¿Está aquí?

Vorador sus.: No lo sé. Su presencia está oculta a mis sentidos. Pero no te enfrentes con él todavía, Kain. Si le encuentras, ocúltate. Si te ve, ¡corre!

Kain: ¿Correr? ¿Ocultarme? Vorador, no me conoces.

Vorador sus.: Tu tarea es encontrar a Umah rápidamente. No dejes que nada te distraiga. La información que ha obtenido del barrio industrial puede permitirnos derrotar a Lord Sárafan por fin. No destruyas nuestra única oportunidad con una acción imprudente.

Kain vo.: Que débil hubiera sido si hubiera hecho caso de advertencias, de precaución y cuidado. Cuanto tiempo ansié desgarrar la carne de mi enemigo acérrimo. Que ansia tenía de saborear su sangre en mis labios.

Vorador sus.: Vamos, Kain. ¡Rápido! Te estaré observando.

Kain consigue acceder a la fortaleza. Allí encuentra a una mujer que custodia el interruptor que abre una puerta de protección. Ésta le dice que sólo abrirá esta puerta si Kain mata a un noble que se halla visitando la fortaleza…

Mujer: Saludos, vampiro.

Kain: Me ha confundido, señora, por una cosa que no soy.

Mujer: No me hagas perder el tiempo. Sé lo que eres. Trabajo para la Cábala. Ahora escúchame atentamente.

Kain: ¡En ese caso hable, señora!

Mujer: La mujer que buscas está prisionera en una de las torres superiores.

Kain: Muy bien. ¿Cómo puedo llegar hasta ella?

Mujer: No tan rápido. Antes tendrás que pasar esta puerta de protección. Y me necesitarás a mi para que te la abra.

Kain: Entonces hagámoslo ahora mismo.

Mujer: Todo en su momento. Antes hay otra tarea que debe llevarse a cabo.

Kain: ¿Qué tarea?

Mujer: Un noble de reconocido prestigio está visitando la foraleza en este momento. ¡Debe morir!

Kain: ¿Para que puedas abrir la puerta de protección? ¿Acaso crees que soy un estúpido? ¡Ábrela!

Mujer: Te estoy diciendo que ha de morir. Él es un traidor. Ha causado un daño incalculable a la Cábala, te lo juro.

Kain: ¿Acaso te parezco un vulgar asesino?

Mujer: La puerta de protección no se abrirá hasta que ese hombre esté muerto, te lo prometo. Su nombre es Artemis. Lo reconocerás por su capa azul. Cuando haya muerto y su lengua mentirosa calle para siempre, abriré la puerta, pero no antes. ¿Lo harás?

Kain: Según parece no tengo otra alternativa.

Mujer: ¡Vete! ¡Mátalo, Kain! ¡Arráncale su cruel corazón! Vuelve cuando hayas acabado.

Kain consigue llegar a la parte más alta de la fortaleza donde tres soldados custodian la celda donde se encuentra Umah…

Soldado 1: Los cuerpos se encontraron abajo. El intruso está cerca. Quiero que patrulles por el patio.

Soldado 2: Sí, señor.

Soldado 3: Yo vigilaré la celda.

Tras matarlos, Kain encadenada a Umah…

Umah: Kain. Pensaba que nadie se atrevería a rescatarme. Eres un valiente… o un estúpido.

Kain: Descubrirás que soy implacable.

Umah: Debe de haber cerca un glifo que proporciona energía a la protección. Encuéntralo y apágalo.

Kain: ¿Qué es lo que has descubierto en el barrio industrial? Dímelo por si no puedo liberarte.

Umah: ¿Decírtelo ahora? ¿Antes de que me liberes? ¿Qué harías en mi lugar, Kain?

Kain: Daría un voto de confianza a mi rescatador.

Umah: Esa información es sólo para Vorador.

Kain: ¿Todavía no me he ganado tu confianza?

Umah: Todavía no me has rescatado.

Kain: Muy bien. Volveré enseguida.

Kain consigue liberar a Umah…

Kain: Estás herida.

Umah: No es nada. Debemos llegar al tejado. Cuando estemos fuera de estas murallas hechizadas podré usar un conjuro para volver al santuario.

Saliendo al patio exterior, Lord Sárafan hace acto de presencia…

Umah: ¡¡No!!

Kain: ¡Al fin!

Lord Sárafan: ¿Qué alma viva perturba mi orden? ¿Qué criatura osa derramar la sangre de mis sirvientes?

Kain vo.: Tenía la espada. ¡La Segadora de Almas! El premio que yo gané hace tanto tiempo estaba en sus sucias manos.

Lord Sárafan: ¿Qué es esto?

Kain: Me conoces.

Lord Sárafan: ¡No! ¡Fuiste completamente destruido! ¡Así de fácil! Tu nombre fue arrastrado por las aguas del pasado. Todos tus planes fueron quemados y se convirtieron en humo y cenizas

Kain: Deja que esas palabras sean tu epitafio.

Lord Sárafan: ¿Te atreves a soñar con matarme? Esa fantasía se ahogó en sangre hace mucho tiempo cuando te derroté y todavía no lo has comprendido. Qué criatura tan patética. ¿Te atreves a desafiarme de nuevo?

Kain: ¡Muere, demonio!

Umah: ¡No, Kain!

Kain ataca a Lord Sárafan pero éste repele su ataque…

Lord Sárafan: Es el destino que mueras a mis manos. ¿Cuántas veces he de enseñarte esa lección?

Umah: Es demasiado fuerte para ti. Kain, con la Segadora de Almas puede matarnos a ambos. Debemos huir y enfrentarnos a él cuando seamos más fuertes.

Kain: !!No, suéltame!! ¡Esa porquería de demonio es mío!

Lord Sárafan: Soy tu destino, Kain. Ahora y siempre. No importa cuánto lo retrases. Vendrás a mi.

Umah invoca el conjuro que los transporta al santuario de la Cábala y se lleva a Kain con ella…

Vorador: ¡Umah! ¡Sana y salva! Kain, tienes todo nuestro agradecimiento.

Kain: Puedo seguir órdenes cuando me conviene. Nos encontramos con Lord Sárafan.

Vorador: ¿Se mostró en persona?

Kain: Es un poco más poderoso de lo que esperaba y tiene la Segadora de Almas. Me extraña que no me lo dijeras antes.

Vorador: No estás preparado para luchar con Lord Sárafan, ya te lo dije.

Umah: Escapamos por los pelos. Vorador, tengo que hablar contigo.

Vorador: Tienes información para nosotros, lo sé. Puedes hablar.

Umah: Estaba en el corazón de la fábrica principal en el barrio industrial. Antes de que los guardias me descubrieran encontré una enorme cámara central y en la que había algún tipo de portal mágico.

Ese portal parecía llevar a un lugar del que nunca he visto nada parecido y ese portal se mantenía abierto por una única fuente de magia, una piedra sobre un pedestal. Vorador, creo que es la Piedra Nexo.

Vorador: ¿La Piedra Nexo? ¡Por supuesto!

Kain: ¿Qué es esa cosa? Explícate.

Vorador: La Piedra Nexo es un objeto de gran poder. Puede doblar el tiempo y el espacio para crear portales a cualquier lugar de Nosgoth. No sé por qué Lord Sárafan la está usando en el barrio industrial, pero podría sernos muy útil.

Kain: ¿Y qué utilidad es esa?

Vorador: El portador de la Piedra no puede ser dañado por la Segadora de Almas.

Kain: ¿Y si es una leyenda que demuestra ser falsa en el peor momento?

Kain: Oh, no. No es una leyenda. Ha sido demostrado. Lord Sárafan llevaba la Piedra cuando te derrotó hace doscientos años.

Kain: ¿Qué?

Umah: ¿Cómo podría haber resistido sino el poder de la Segadora de Almas? Fuiste incapaz de usar el poder de la espada y sin éste, él fue capaz de derrotarte.

Kain: Entonces conseguiré la Piedra y la usaré para matarle. Pero escucha esto: cuando la recupere también reclamaré su propiedad. Confío en que eso se sobreentienda.

Vorador: ¿Entonces te comprometes a enfrentarte a Lord Sárafan? No puede haber vuelta atrás.

Kain: Me comprometí a ello en el momento en el que me devolviste la vida. Nada hará que me vuelva atrás.

Vorador: Así sea. Debes usar el paso subterraneo para llegar al barrio industrial que se encuentra en la parte nordeste de la ciudad. Encuentra la forma de cruzar la puerta que evita que entre la gente de la ciudad, pero quizá sea mejor dejar eso a tu inventiva. ¡Umah!

Umah: Una vez en el barrio, busca el edificio principal de la fábrica. Ahí es donde está la Piedra.

Kain: Volveré con la Piedra Nexo y la cabeza de Lord Sárafan.

Capitulo 06: El Barrio industrial

El barrio industrial

"La piedra Nexo"

Kain vo.: Dejo la relativa seguridad del santuario y me aventuro de nuevo en la noche. Descubrí que el barrio industrial de Meridian estaba fuertemente guarnecido.

En vez de asaltarlo directamente, me moví con discrección entre los obreros y comencé la búsqueda de la Piedra Nexo.

Un poco más adentro en el barrio industrial…

Vorador sus.: Te han seguido.

Kain: ¡Bah! Esos humanos nunca se fijan en mi ni se imaginan que su futuro señor camina entre ellos. Ahora háblame de ese lugar.

Vorador sus.: Umah me ha dicho que la Piedra Nexo se encuentra en la fábrica principal, más allá de la presa. Una góndola te estará esperando para llevarte allí. Si está desactivada, debes buscar el glifo para activarla. Pero ten cuidado con los guaridas.

Kain: ¿Tienes algo más que susurrarme?

Vorador: Presiento que otro vampiro está cerca. Puede estar vigilándote. Te susurraré de nuevo cuando sea necesario.

Kain vo.: De nuevo comienzo a sentir las obligaciones que tiene el poder de impartir justicia para todos. Un día, mi pueblo me conocerá de nuevo como su señor pero los vampiros que traicionaron a su pueblo serán los primeros.

En un almacén más adelante, unos guardias hablan entre ellos…

Soldado 1: ¿Has visto alguna vez algo así?

Soldado 2: ¡No lo toques! He oido que es mágico y peligroso.

Soldado 1: Eso dicen de todo. Los trabajadores mueven esto a diario. Vamos, no creo que sea peligroso.

El barril con el que jugaban hace explosión

Más tarde, en la fábrica principal, un soldado alerta a Sebastian…

Soldado 3: ¡Señor, un cuerpo! ¡Hemos encontrado un cuerpo!

Sebastian: No será el último. Él está aquí, siento la sombra de su gran arrogancia. Dobla la guardia en la cámara de poder. No debe acercarse a la Piedra Nexo.

Soldado 3: ¿Quién es el otro cuerpo?

Sebastian: Un viejo amigo que al fin aprenderá cuál es su lugar en el mundo. Si ves o escuchas algo fuera de lo normal infórmame inmediatamente.

Kain consigue llegar hasta la cámara donde se halla la Piedra Nexo y allí encuentra a otro vampiro…

Sebastian: ¡Contemplad al gran Kain! Ahora un vulgar ladrón.

Kain vo.: El demonio que seguía mi sombra se ha mostrado al fin y a la luz le reconocí: otro rostro de mi pasado.

Kain: Sebastian, eres tú quien ha estado siguiéndome.

Sebastian: Te ha llevado tu tiempo descubrirme. Mi maestro me ha enviado para evitar que sigas entrometiéndote. Y ahora debes morir.

Kain: Tu maestro sabe que sus días están contados. Podría haberte perdonado la vida pidiéndote que te unieras a mi pero aprendí esa lección hace doscientos años. Tú organizaste la emboscada que destruyó a mi ejército. Te vendiste a nuestro enemigo.

Sebastian: Yo organicé el golpe que te costó la guerra. Glorioso ¿verdad? Tantos murieron y tan rápido y todo por mi.

Kain: Nunca comprendí por qué.

Sebastian: ¿De verdad pensabas que te serviría mientras tú gobernabas Nosgoth? ¿Tú y no yo? Lord Sárafan supo valorarme. Yo gobierno a su lado y consigo lo que tú nunca lograrías.

Kain: Estúpido. ¿Crees que ese carnicero te permitirá vivir un sólo segundo cuando ya no te necesite? Te salvaré de tu gran error, Sebastian, matándote ahora.

Sebastian: He esperado doscientos años para tener el placer de matarte con mis propias manos. Mientras has estado durmiendo, mis poderes han aumentado. No tienes la más mínima oportunidad de derrotarme.

Kain consigue reducir a Sebastian…

Kain: Háblame de la Piedra Nexo y su portal. ¿Cuál es su propósito? Habla y te dejaré vivir.

Sebastian: Vamos, Kain, estás mintiendo y ambos lo sabemos. Vas a matarme.

Kain: Entonces compláceme antes de morir.

Sebastian: Te lo diré para poder ver tu rostro cuando lo sepas. No puedes hacer nada. No puedes vencer. Tu muerte es inevitable.

El portal de la Piedra Nexo lleva a un antiguo artefacto oculto en las profundidades que acarreará tu destrucción, Kain. Un nuevo reinado comenzará en Nosgoth.

Kain: ¿Cuál es el propósito de ese artefacto ? ¿Cómo servirá a Lord Sárafan?

Sebastian: A decir verdad, no me ha confiado ese conocimiento pero pronto todo el mundo lo sabrá. Sus planes están a punto de ponerse en marcha.

Kain: ¿Dónde está el artefacto? ¿En qué lugar bajo tierra?

Sebastian: Se encuentra bajo Meridian. Búscalo si quieres. Muero feliz sabiendo que todos tus esfuerzos serán en vano.

Kain: Uhm, Sebastian. Nuestro destino podría haber sido glorioso. La tierra estaba esperando a ser conquistada. Podríamos haber formado parte de la Historia.

Pero no todo el mundo compartía mi visión y ahora ha llegado tu fin. Tu muerte me hará más fuerte. Espero que eso te reconforte en tu tumba.

Sebastian muere y Kain adquiere su dote oscura. Tras eso, roba la Piedra Nexo y el edificio comienza a derrumbarse entre explosiones

Umah: ¡Bienvenido de vuelta! ¿Cómo te sientes?

Kain: Un poco mejor que muerto. ¿Cómo he llegado aquí?

Vorador: Tienes suerte. Uno de nuestros vampiros te vio saltar desde el tejado de la fábrica cuando explotó. Te trajo aquí. Los Sárafan estaban demasiado ocupados para fijarse en ti. Veo que tienes la Piedra Nexo.

Kain: Y yo veo que has sido lo bastante cortés como para no quitármela mientras yacía inconsciente. Me encontré con un viejo amigo, un vampiro protegiéndola. Antes de que le matara me contó algo inquietante.

Habló de un antiguo artefacto bajo tierra que proporcionaría la victoria a Lord Sárafan. ¿Qué sabes de eso, Vorador?

Vorador: He oido hablar de extraños descubrimientos bajo tierra. Las antiguas leyendas hablan de enormes máquinas en las profundidades de la Tierra dejadas por los dioses hace eones y sé de alguien que puede contarnos la verdad sobre ese asunto.

Es una vidente. Un ser del que se dice que es incluso más viejo que yo. Por suerte me debe un favor. Ve a verla, Kain y descubre lo que sabe.

Kain: ¿Ir a verla? Esta ciudad es una fortaleza amurallada. ¿Cómo te propones que salga?

Vorador: Hay un pasaje secreto que sale de la ciudad. Te lo mostraré. Sigue un cañon que lleva hacia el norte hasta su morada.

El camino no será fácil. Extrañas bestias merodean fuera de la ciudad atacando a los viajeros. La gente les llama demonios.

Kain: Creo que ya me he encontrado con uno de esos antes. Espero que los conocimientos del vidente merezcan el riesgo.

Capitulo 07: Los cañones

Los cañones

"Lugares Salvajes"

Al salir del túnel que da acceso al exterior de Meridian, Kain observa la conversación entre un mercader y un soldado Sárafan en el paso fronterizo…

Soldado Sárafan: Nombre y asunto.

Comerciante: ¿Qué significa esto? Rayos, todas las semanas paso por esta puerta.

Soldado Sárafan: ¡Nombre y asunto!

Comerciante: Turo. Llevo suministros a la guarnición que está más allá de la morada de la bruja. Aquí está mi peaje.

Soldado Sárafan: El puente se ha derrumbado.

Comerciante: ¿Otra vez? ¿Y no lo han reparado?

Soldado Sárafan: Hay asuntos más importantes. Una compañía está de camino.

Comerciante: ¿Por fin van a acabar con los contrabandistas?

Soldado Sárafan: ¿Contrabandistas? Hay cosas peores infestando los caminos pero ahora los culpables pagarán sus delitos.

Comerciante: ¡Ya era hora! Me pregunto por qué pagamos peajes tan altos si no son capaces de mantener los caminos abiertos.

Soldado Sárafan: Contén esa lengua o puede que la pierdas. ¡Abrid las puertas!

Penetrando en los cañones, el último de una brigada de soldados hace frente a los demonios que asolan los páramos…

Soldado Sárafan: ¡Quien quiera que seas, muéstrate! Los otros han sido presa fácil… pero conmigo… ¡¡Aaarrgghhh!!

Uno de los supervivientes del ataque de los demonios intenta advertir a Kain…

Trabajador: Ya se lo dije. Ella les ha maldecido, lo dije. ¡Los esbirros de la vieja bruja vendrán y nos matarán a todos! Ya se lo avisé.

Finalmente, Kain llega hasta la cabaña de la vidente…

Vidente: ¡Márchate, hombre tenebroso, no te he mandado llamar!

Kain: Aún así aquí estoy.

Vidente: Ya veo. Kain, el perturbador. El guijarro en el estanque que destruye todo lo que toca.

Kain: ¿Me conoces, mujer?

Vidente: Mejor que tú mismo.

Kain: Entonces sabes por qué estoy aquí.

Vidente: Quizá.

Kain: Busco información y debo encontrarla. ¿Qué puedes decirme del Artefacto?

Vidente: ¿El Artefacto? Estás jugando con algo peligroso. Vuelve a tu cacería nocturna, vampiro. Disfruta del poco tiempo que te queda.

Kain: Deseo algo más que sangre. ¿Dónde está el Artefacto? No me marcharé sin una respuesta.

Vidente: ¿Tanto disfrutas siendo el perro faldero de Vorador?

Kain: ¡No soy el perro de nadie, bruja!

Vidente: No. Ahora lo veo. Siento tu determinación. Te ayudaré. Para que Nosgoth se recupere alguna vez, el Artefacto debe ser destruido y tú de entre todos los hombres podría ser el único que lo consiga.

Atiende: el Artefacto ha yacido inactivo bajo Meridian durante eones, pero ahora Lord Sárafan ha habilitado la máquina para desatar la destrucción sobre la Tierra. La entrada al Artefacto se encuentra en el corazón de la ciudad, bajo las mismas narices de la aristocracia.

Conocerás el edificio por este símbolo. Lo verás más de una vez pero el primero te mostrará la entrada al Artefacto. Ningún humano puede manejarlo pero un vampiro, sí.

Kain: ¿Qué debo hacer?

Vidente: Ven aquí. Bebe. Bebe mi sangre. ¡Ahora!

Kain: ¿Qué clase de criatura eres? No te pareces a ningún vampiro que haya visto antes.

Vidente: ¿Quién soy? ¿Qué soy? Eso no es asunto tuyo. ¡El tiempo apremia! Él está aquí. ¡Haz lo que te he dicho! Si quieres destruir el Artefacto y salvar a Nosgoth, debes beber.

¡Aaaahhh! ¡Bien! ¡Sí! ¡Bebe, mi príncipe oscuro! Siente mis poderes a través de tus venas. Puedes manipular objetos tan sólo con tu voluntad pero las lecciones que recibiste sólo te permiten usar esta habilidad a corta distancia.

Bebiendo mi sangre obtendrás la dote de la telequinesia. Serás capaz de manipular objetos a grandes distancias y tu voluntad será capaz de activar estos símbolos y acceder al Artefacto.

Mientras tanto, el mismísimo Lord Sárafan llega persiguiendo a Kain hasta la cabaña de la vidente…

Lord Sárafan: ¡Prendedles fuego! Que aprendan mientras se retuercen en las llamas y sus huesos se derriten, la futilidad de sus acciones. Los vampiros y toda su progenie deben ser erradicados de la Tierra. Yo me encargaré de purificar este mundo.

Te daré la paz que buscas, Kain. ¡Tu muerte te llama!

Vidente: Te ha encontrado. Tu destino se acerca. Te enviaré a la entrada, al Artefacto. Una vez allí, usa la capacidad que acabas de adquirir para entrar.

Kain: ¿Qué será de ti, vidente? Escapa conmigo. Necesito aliados.

Vidente: ¿Soy tu aliada? Mi destino discurre por un camino diferente. Adiós, Kain.

La vidente teletransporta a Kain hasta la entrada del Artefacto…

Kain vo.: Es extraño cómo la vida ensombrece nuestro propio conocimiento. Allí, en aquella extraña cámara descubrí a un ser cuya existencia quedaría unida a la mía más de lo que se podía imaginar.

Bestia: ¿Quién me molesta? ¿No eres uno de mis captores? ¿¡Kain!?

Kain: ¿Me conoces, monstruo? En la actualidad me falla la memoria, pero recordaría a alguien como tú.

Bestia: Nunca nos hemos visto pero sin duda te conozco. Tu retorno de la muerte nos da esperanzas a todos.

Kain: Busco un antiguo artefacto de gran poder. Estoy dispuesto a matar a cualquiera que se interponga en mi camino.

Bestia: De mi no tienes nada que temer. Fui esclavizado por los demonios que construyeron esta monstruosidad para alimentarsu máquina con mi vida.

Kain: Entonces quizá tengamos un interés común. Estoy aquí para destruir el Artefacto.

Bestia: Sí. Entonces puedo ayudarte. Eso que buscas es demasiado grande para que lo destruyas solo. Se adentra en las entrañas de la tierra y su tamaño es similar al de una ciudad. Para destruir el Artefacto debes buscar al ser que lo ha creado.

Kain: ¿Lord Sárafan?

Bestia: No, no. Éste es mucho más viejo. Los que moraron en Nosgoth hace eones dejaron algunas estructuras a su paso. El Artefacto es una de ellas. Lord Sárafan descubrió como usarlo. Sólo el constructor puede detenerlo.

Kain: ¿Me estás diciendo que esos seres todavía existen? Imposible.

Bestia: Así es. Escucha, hay un lugar en Nosgoth, en el lejano norte, donde el tiempo no tiene valor. Donde las horas y los años están congelados eternamente: La Prisión Eterna. Quienes están encerrados allí, pagan sus crímenes por toda la eternidad. El constructor está allí.

Kain: ¡La Prisión Eterna! He oido hablar de ese lugar. No sabía que estaba tan cerca de Meridian. ¿Cómo puedo llegar allí?

Bestia: Hay un túnel en esta sala que sale fuera de la ciudad. Éste te llevará a la prisión.

Kain: ¿Y si el constructor se niega a ayudarme?

Bestia: Dile que deseas destruir el Artefacto. Confía en mi. Te ayudará.

Kain: Espero, por tu bien, que lo que me has dicho sea cierto.

Bestia: Puedes creerme. Destruyendo el Artefacto, me liberarás al fin. Estaré en deuda contigo, Kain.